Agencias, Ciudad de México.- La correduría mexicana Monex se ha convertido en la más reciente de una serie de empresas en dejar el mercado accionario del país, lo que subraya las dificultades de la bolsa para atraer ofertas iniciales y frenar un éxodo reciente.

Al igual que lo hicieron Sanborns, Bachoco y Aeroméxico, Grupo Financiero Monex buscará salir de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en medio de un éxodo de empresas del mercado bursátil que se intensificó en los últimos tres años.

Monex atribuyó la salida de la Bolsa Mexicana de Valores, que los accionistas aprobaron el martes, a los costos asociados a la cotización en el mercado y otras firmas han dado diferentes razones para dejarla.

“Sólo la subimos a la bolsa como una señal de cosas que hacíamos internamente. No estaba siendo un mecanismo de financiamiento para nosotros”, dijo a Reuters el director general de Monex, Mauricio Naranjo.

El anuncio sigue al de otras emisoras como el minorista Grupo Sanborns, en julio, y de la aerolínea mexicana Aeroméxico, en junio, tras un proceso de reestructuración con el que aspira regresar al mercado bursátil, pero al de Nueva York.

Aunque cada una de las firmas dio sus razones para salir, analistas lo atribuyen a que se debe a un mercado debilitado.

“Creo que las compañías se están deslistando porque las valuaciones son sumamente bajas y cuentan con los recursos para aprovecharlas”, dijo Valentín Mendoza, analista de la gestora de activos Actinver.

El índice de referencia S&P/BMV IPC tiene un ratio precio/beneficio promedio del 10%, según datos de Refinitiv, mientras que el S&P 500 cotiza a 20 veces las ganancias. El ratio de Brasil es del 6.13, lo que podrían indicar que parte del déficit en la valoración podría ser regional y no exclusivo de México.

La empresa de servicios financieros se une a un número creciente de empresas mexicanas que buscan retirarse de la bolsa local. Entre ellas se incluyen la aerolínea Grupo Aeroméxico, que salió de una reorganización por bancarrota bajo el Capítulo 11 en marzo, el productor de lácteos Grupo Lala, Infraestructura Energética Nova de Sempra Energy y la unidad mexicana de banco Santander.

Unas 10 empresas, incluido el fabricante de productos lácteos Grupo Lala y el productor de papel Bio Pappel, han salido de la BMV o anunciado planes para hacerlo en el último año, y la bolsa no logra atraer una nueva incorporación desde 2017.

UNA “PERSPECTIVA NO HALAGÜEÑA”

El volumen promedio diario de operaciones de la bolsa en el segundo trimestre fue de 19,200 millones de pesos mexicanos (961,06 millones de dólares), casi una sexta parte del de la bolsa brasileña B3, que cuyo promedio fue de 28,800 millones de reales (5,640 millones de dólares) en el mismo periodo.

La lenta recuperación económica de México tras el impacto inicial del coronavirus es parcialmente culpable de la debilidad del mercado, y da una “perspectiva no halagüeña” a las empresas, dijo Carlos Fritsch, director de la firma mexicana de análisis Prognosis.

La economía local se ha mantenido esencialmente plana desde 2019, según datos del Banco Mundial, quedando por detrás incluso de Brasil, que creció un 1.2% desde entonces y en comparación con el 2.2% de Estados Unidos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador también ha generado preocupaciones entre los inversionistas al defender un mayor control estatal sobre algunos sectores, añadió Fritsch. “Hay la percepción de que no es amigable para la inversión”, opinó Fritsch.

“Es una bolsa sin mucha operación (la mexicana). Se han concentrado en simplemente unas 10 empresas que seguramente calculan que su negocio vale mucho más que lo fijado en el mercado”, dijo Raúl Feliz, profesor asociado del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) de México, quien ve probable más abandonos de la BMV.

La capitalización bursátil de México en 2021 representaba el 35.64% del Producto Interno Bruto del país, en un momento en que la de Brasil representaba el 50.99% en el mismo periodo. Las bolsas estadounidenses NASDAQ y NYSE representaban en conjunto el 221% de su PIB en 2021, según datos de la Federación Mundial de Bolsas y del Banco Mundial.

“Es un círculo vicioso”, dijo Fitsch, explicando que el pequeño mercado mexicano carece de la “masa crítica” con la que cuentan los de Brasil y Estados Unidos.

Las empresas pueden acudir a las bolsas de valores para obtener financiamiento que les ayude a sus procesos de crecimiento. Sin embargo, desde 2021 se generaron los procesos de deslite de al menos siete empresas. Ahora, Sanborns busca unirse al grupo de compañías que se despidieron de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Sanborns busca salir de la Bolsa Mexicana de Valores pero puede regresar

Hace un mes, Grupo Sanborns informó su intención de comprar la totalidad de acciones de este conglomerado a fin de retirarse de la vida pública. Sin embargo, fuentes de la empresa confirmaron a Business Insider México que los datos de esta compañía se mantendrían en los reportes de Grupo Carso, de familia Slim.

Para Alejandro Ascencio, analista especializado del sector financiero, la medida responde a una forma de ahorrar costos; al estar listada en una bolsa de valores, cualquier empresa debe destinar recursos para la elaboración y presentación de sus resultados financieros.

No obstante, ningún vocero de la BMV estuvo disponible para hablar de esos costos y las perspectivas del regreso de las empresas.

Las puertas de la BMV no están cerradas para las empresas; incluso para aquellas que, como Sanborns, buscan dejar la bolsa. Sin embargo, “más del 90% de las empresas en México son pymes. Para estar en la bolsa, las empresas se enfrentan a varios requisitos que la mayoría no puede cumplir”, explicó Berenice Rangel, directora para México, Centroamérica y Alianza del Pacífico de Latin America Invest.

No obstante, Rangel señaló que esta situación no es estática puede cambiar con el apoyo de algunos factores como:

  • Salir de la incertidumbre económica
  • Mayor seguridad política
  • La democratización de la economía

Además de funcionar como instrumentos de inversión, las empresas públicas que cotizan en la BMV y en la Bolsa Institucional de Valores (Biva) “como jugadores institucionales pueden hacer inversiones más grandes”, dijo la directora.

Esto quiere decir que ya no serán empresas públicas pues los inversionistas no podrán adquirir sus acciones. Por tanto, tampoco deberán rendir cuentas de sus resultados financieros como ingresos, inversiones, flujo operativo —ebitda— ni sus ganancias. De hecho, las empresas que se despidieron de la BMV el año pasado fueron:

  • Lala
  • IEnova
  • Bio Pappel
  • Pochteca
  • Elementia Materiales
  • General Seguros
  • Fortaleza
  • Grupo Aeroméxico (en proceso de dejar la BMV)

Algunos de los beneficios de la cotización en bolsa para el público es la mayor competencia y la diversificación de opciones, señaló.

Este año Bachoco y Aeroméxico también dieron a conocer sus intenciones de salir del mercado bursátil, mientras que Maxcom Telecomunicaciones finalizó su proceso y sus acciones dejaron de cotizar.

Con Monex serían 16 las empresas que han solicitado su desliste de la BMV de 2019 a la fecha, periodo que coincide con la entrada de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a la presidencia de México.

Entre las razones que motivan a las empresas a volverse privadas está la poca liquidez que hay en el mercado local y la falta de inversionistas en el país, además de condiciones económicas adversas.

Nombres como Bio Pappel y General de Seguros completaron su proceso de desliste en el periodo. Otras empresas como Ingeal, Himexsa y Farmacias Benavides continúan con los trámites.

https://twitter.com/CortesfxCalling/status/1563279712902066176

Comentarios desactivados en Monex engrosa la lista de éxodos junto a Sanborns de abandonar la bolsa mexicana de valores