Agencias/Ciudad de México.- La introducción de un salario mínimo, la eliminación de un tope salarial arbitrario para los jugadores de primer año y el acercamiento de los futbolistas a la mesa de negociación con la liga son sólo algunos de los logros de la Asociación de Futbolistas Profesionales de Japón (JPFA) desde la llegada de nuevos dirigentes en 2022.

Taisuke Matsumoto, profesor de derecho deportivo en la Universidad de Waseda y con más de 20 años de experiencia como abogado deportivo, asumió el cargo de director ejecutivo de la JPFA en noviembre de 2022, tras haber colaborado anteriormente con el sindicato como asesor jurídico.

La llegada de Matsumoto se produjo meses después de que Maya Yoshida, un titán del fútbol japonés, se convirtiera en presidente del sindicato en junio de 2022, el mismo año en el que jugó por última vez al fútbol internacional tras acumular más de 120 partidos. El ex capitán de la selección nipona -actualmente en el LA Galaxy tras su paso por la Premier League, la Bundesliga y la Serie A- aparece flanqueado en una pizarra de jugadores por Endo Wataru, del Liverpool, y Shuichi Gonda, ex guardameta de Japón.

“Maya tiene un gran deseo de contribuir al fútbol japonés”, declaró Matsumoto a FIFPRO. “Aunque ya no juegue a nivel internacional sigue teniendo una gran influencia en la selección nacional”.

La JPFA cuenta con casi 2,000 miembros: 1,700 jugadores de las tres primeras divisiones masculinas y 200 de la Liga Femenina (WE League), además de unos 70 jugadores de la selección masculina y femenina que se desempeñan en el extranjero.

Aunque han pasado 15 años desde que Yoshida jugó por última vez en la liga japonesa, antes de embarcarse en su viaje a La Galaxy pasando por el VVV-Venlo, el Southampton, la Sampdoria y el Schalke, nunca ha olvidado sus raíces.

“Como se puede imaginar, las necesidades de los jugadores son muy diferentes dependiendo de la división en la que jueguen, de si están en la selección nacional o de si residen en el país o en el extranjero”, afirma Matsumoto. “Maya sin embargo no se centra únicamente en un grupo específico y le apasiona ofrecer sus servicios a todos los niveles. También le apasiona la generación futura y cómo podemos influir positivamente en ella”.

El uso de su influencia para crear un futuro mejor para los jugadores japoneses se hizo evidente cuando la JPFA desempeñó un papel integral a la hora de ayudar a mover las fechas de la temporada de la J.League -un calendario que no había cambiado en 30 años- para que estuviera más alineada con las ligas de todo el mundo.

2025 será la última temporada en la que la liga japonesa se disputará de febrero a diciembre; pronto se adaptará para que se dispute de septiembre a mayo.

“En el pasado en el fútbol japonés era habitual que la liga o la federación tomaran decisiones unilaterales sin implicar a los futbolistas”, explica Matsumoto. “Sin embargo, en el caso del cambio de fechas de la liga, los jugadores participaron como uno de los principales interesados”.

“Una de nuestras principales filosofías es que los jugadores determinan el futuro del fútbol japonés. Colaboramos con nuestra junta de jugadores una vez al mes, lo que significa que están al día y se sienten mejor preparados para hablar durante esas reuniones formales con las partes interesadas”.

“Los futbolistas empiezan a ver las JPFA como una plataforma en la que pueden conseguir las cosas que desean”.

El sindicato habló con los jugadores de los 60 clubes para conocer su opinión directamente. La razón para cambiar el calendario de la J-League fue principalmente doble: el clima y el desbloqueo de oportunidades de negocio.

“El verano en Japón se está volviendo peligrosamente caluroso para los jugadores, por lo que la intensidad de los partidos aumentará con futbolistas jugando en condiciones más favorables”, señaló Matsumoto.

“Y como la liga pronto se alineará con la temporada europea en lo que respecta a los traspasos de futbolistas a ligas extranjeras, significa que potencialmente entrará más dinero en la J-League: es positivo desde el punto de vista empresarial”.

Uno de los mayores retos a los que se enfrenta el sindicato en 2025 son los derechos de imagen de los jugadores. “Al contrario de lo que ocurre en Europa o Estados Unidos, en Japón los derechos de imagen están controlados por los clubes y la liga, lo que significa que los jugadores no tienen libertad para gestionar sus propios derechos de imagen. Eso es algo que los miembros de la junta directiva de la JPFA se proponen abordar este año”.

En 2011 la selección de Japón se proclamó campeona de la Copa del Mundo Femenina. Han pasado 14 años y las Nadeshiko no son la fuerza que una vez fueron en la escena mundial, con Estados Unidos y las naciones europeas dominando el podio en las dos últimas ediciones de la Copa del Mundo.

La WE League, que comenzó en septiembre de 2021, es un embrión en comparación con la NWSL, la A-League Women y las ligas de élite europeas. Aunque la liga es un paso en la dirección correcta, no ha estado exenta de serios desafíos.

“Después de tres años, la mayoría de los clubes siguen sin ser financieramente independientes o sostenibles. También sigue habiendo una mezcla de jugadoras profesionales y aficionadas, y muchas siguen necesitando tener otro trabajo fuera del fútbol para mantenerse económicamente, aunque los clubes esperan que esos futbolistas aficionadas actúen como profesionales”.

Destacadas jugadoras que participaron en el triunfo de Japón en el Mundial de 2011 son miembros activos de la JPFA. La ex campeona del mundo Aya Miyama fundó el departamento femenino del sindicato, mientras que jugadoras de la talla de Yukari Kinga, Nahomi Kawasumi y Saki Kumagai -la autora del penal con el que se ganó el Mundial- son voces destacadas.

“Ven la realidad del fútbol femenino actual en Japón, que no se ha desarrollado tanto, y por eso sienten la necesidad de formar parte de este movimiento. Quieren garantizar la estabilidad financiera del fútbol femenino en Japón”.

Matsumoto prosigue: “Un reciente cambio de liderazgo hace que la WE League y la J.League compartan ahora el mismo presidente, lo que significa que la liga femenina puede, en teoría, obtener más recursos humanos y apoyo financiero de la liga masculina”.

Japón recibirá la asamblea general de la División Asia/Oceanía de FIFPRO en junio de 2025. Será una oportunidad para que la división se alinee con su marco estratégico 2023-2026, se base en la investigación centrada en el jugador realizada en los últimos tiempos y mire hacia el futuro del fútbol en la región.

“Uno de los beneficios de esta división es aprender lo que otros países hacen mejor y luego ponerlo en práctica”, explicó Matsumoto. A partir de los resultados de la Liga de Campeones de la AFC masculina y femenina, por ejemplo, vimos cómo la PFA Australia ayudaba en el reparto del dinero de los premios, y ahora hemos podido ir a todos los clubes de la J.League y la WE League que participaron para negociar el dinero de los premios y asegurarnos de que los jugadores reciben su parte justa”.

“Todavía hay muchos problemas subyacentes en la región, como las condiciones de la Liga de Campeones de la AFC y el modo en que se llevan a cabo en general los partidos de clasificación para la Copa Mundial en Asia, por lo que es importante que los miembros sigan trabajando juntos para abordar la gobernanza y el funcionamiento de la AFC con el fin de mejorar la situación actual”.

“También quedan muchas mejoras por hacer, sobre todo en el fútbol femenino. La igualdad y la equidad de género están bastante aceptadas en Europa y Estados Unidos, por ejemplo, pero todavía no es así en Asia. Creemos que el fútbol femenino puede ser una herramienta para impulsar esos cambios sociales”.

Las futbolistas japonesas se han organizado con la ayuda del Sindicato japonés de futbolistas profesionales, pues 180 futbolistas con contrato profesional se han incorporado al sindicato.

Al saber que se lanzaría una nueva liga profesional femenina (la Liga WE) en la temporada 2021/22, el año pasado el JPFA decidió comenzar a organizar a las futbolistas. Para dirigir este proyecto, el sindicato incorporó a la antigua jugadora del Urawa Red Diamonds Ladies, Noriko Matsuda, como Directora de Fútbol Femenino, quien recibió pleno apoyo del Presidente de FIFPRO Asia/Oceanía, Takuya Yamazaki, del Secretario General del JPFA, Junichi Takano, y de la antigua ganadora de la Copa Mundial y miembro del comité ejecutivo de FIFPRO Asia, Aya Miyama.

Otra ganadora de la Copa Mundial 2011, Yukari Kinga (actualmente en el Sanfrecce Hiroshima Regina), desempeñó un importante papel, al ejercer como enlace con el equipo de 2011 y las jugadoras de la actual selección nacional. El proyecto ha recibido apoyo financiero del Fondo de Desarrollo y Aumento de Capacidades de FIFPRO.

Matsuda debatió primero con las jugadoras cómo querían organizarse. “Las futbolistas decidieron que deseaban formar parte del JPFA, pues se beneficiarían de la experiencia del sindicato, que lleva apoyando a los futbolistas desde 1996.”

“Fue una ventaja enorme poder aprovechar su experiencia, red e infraestructura. Hemos recibido gran asesoramiento mediante la estructura masculina, que hemos tratado de replicar”.

La Liga WE consiste en 11 clubes, y cada uno de ellos debe tener un mínimo de 15 jugadoras con contrato profesional. “La mayoría de las jugadoras recibe ingresos suficientes para cubrir sus gastos de manutención, aunque en realidad no pueden ahorrar dinero ni llevar una vida de lujos.”

2025 será la última temporada en la que la liga japonesa se disputará de febrero a diciembre; pronto se adaptará para que se dispute de septiembre a mayo.

El mayor reto para Matsuda fue convencer a las jugadoras para que se afiliaran. Realizó diversas visitas para explicar lo que un sindicato podría hacer por ellas. “Cuando no todas estaban convencidas, conseguí la participación de las jugadoras de la selección nacional para terminar de persuadirlas.”

Una de esas jugadoras de la selección nacional fue Saki Kumagai, antigua jugadora del Olympique Lyonnais y actual defensa del Bayern de Múnich, así como capitana de la selección nacional. “Culturalmente, en Japón no solemos hablar de dinero,” afirma Kumagai, quien marcó el penalty ganador con el que Japón se aseguró la Copa Mundial 2011. “Dudamos de si defender nuestros intereses individuales, y no tenemos la autoestima demasiado elevada.”

“Por ejemplo, si no hemos alcanzado buenos resultados, tendemos a refrenar la expresión de nuestros intereses, y ese es el mayor reto. Nos llevará un tiempo alcanzar el mismo nivel que los países que han alcanzado la igualdad salarial”.

Matsuda aportó una anécdota acerca de las jugadoras de la selección nacional japonesa. “Antes de la Copa Asiática Femenina AFC, celebrada en la India el pasado mes de enero, peguntamos a la selección nacional femenina cuáles eran sus deseos para este torneo. A continuación, mantuvimos una reunión con la Federación japonesa de fútbol (JFA) y les solicitamos que consiguieran un chef, un hotel en mejores condiciones y mejor asistencia médica para el equipo femenino.

“La Federación de fútbol se ocupó de ello y organizó lo que solicitábamos. Las jugadoras de la selección nacional observaron las mejoras tangibles que se habían alcanzado con la ayuda del JPFA, y compartieron sus experiencias con sus compañeras de equipo cuando volvieron de la Copa Asiática”.

Eso ayudó, afirma Matsuda. “En total, se han afiliado ya 180 mujeres futbolistas, lo que significa que todas las futbolistas profesionales se han integrado a nuestro sindicato.”

Kumagai subraya la importancia del sindicato de mujeres futbolistas. “Antes de que se estableciera el sindicato, la mayoría de las futbolistas no comprendía lo que era un sindicato, por lo que con la creación del mismo, creo que finalmente podemos mostrar a las jugadoras la importancia de mantener un sindicato y las cosas que pueden alcanzarse a través del mismo. La realidad es que, fuera de la selección nacional, pocas futbolistas conocen el movimiento sindical, por lo que existe margen de mejora, aunque estoy convencida de que este ha sido un paso muy importante para Japón.”

Como cabeza visible del fútbol femenino, Matsuda está siempre en contacto con las futbolistas. “Nuestro objetivo es ayudar a más jugadoras a convertirse en futbolistas profesionales, pues ahora la cifra de jugadoras en cada equipo con contratos profesionales se limita a aproximadamente 15 de ellas. Otro objetivo es alcanzar un acuerdo para los derechos colectivos de imagen, que aseguraría ingresos extra para el sindicato de jugadoras, lo que a su vez las beneficiaría.”

Kumagai muestra esperanza con los avances realizados. “Creo que, con el lanzamiento de la Liga WE, las jugadoras son ahora más conscientes de sus derechos como futbolistas profesionales. Defender nuestros derechos como trabajadoras no es algo sencillo para la cultura japonesa, por lo que, en ese sentido, el sindicato femenino sin duda será una gran ayuda para las jugadoras y estoy verdaderamente satisfecha con su creación”.

El uso de su influencia para crear un futuro mejor para los jugadores japoneses se hizo evidente cuando la JPFA desempeñó un papel integral a la hora de ayudar a mover las fechas de la temporada de la J.League -un calendario que no había cambiado en 30 años- para que estuviera más alineada con las ligas de todo el mundo.

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