Agencias/Ciudad de México.- Pistoleros asesinaron ayer a Javier Vargas Arias empresario dedicado al comercio de los cítricos en represalia ante su negativa de pagar extorsiones en la región de Álamo de Temapache, envuelta en la tragedia de miles de damnificados que deambulan sin viviendas tras las intensas lluvias que azotaron el norte de Veracruz.
Los sicarios a bordo de una camioneta blanca dispararon contra el comerciante mientras trabajaba en una de las bodegas ubicadas en el empobrecido municipio de Álamo de Temapache.
El homicidio de Vargas Arías se sumó a la ejecución de Bernardo Bravo líder de los productores de limón que rehúso pagar extorsiones a pandillas del narcotráfrico en Michoacán, una de las regiones más violentas del occidente de México.
El asesinado del empresario horas antes de que la Presidenta Claudia Sheinbaum llegara al municipio de Álamo Temapache, uno de los más afectadas por las intensas lluvias registradas hace dos semanas y que dejaron al menos 79 muertos.
La víctima es Javier Vargas Arias, comerciante de cítricos, una de las principales actividades económicas de la región y con un mercado internacional.
La Secretaría de Seguridad federal informó en un boletín que “estableció comunicación inmediata con la fiscalía” de Veracruz y designó un equipo “para colaborar en las investigaciones” y “detener a los responsables”.
El pasado lunes fue encontrado el cuerpo sin vida de Bernardo Bravo Manríquez, líder de los productores de limón del estado de Michoacán y quien había denunciado extorsiones del crimen organizado a su gremio.
Las bandas dedicadas al narcotráfico han extendido sus actividades a la extorsión de empresarios, agricultores y comerciantes grandes y pequeños. Los productores o comerciantes de alimentos son obligados a pagar una especie de “cuota” para que los criminales les permitan realizar sus actividades.

















