Agencias/Ciudad de México.- La NFL ha estado animando sus juegos internacionales con artistas en el medio tiempo, un poco como mini Super Bowls.

El rapero británico Giggs está programado para actuar este domingo en el medio tiempo del partido entre los Jets de Nueva York y Broncos de Denver en el Estadio del Tottenham Hotspur.

“Es un gran momento ser parte de los Juegos de Londres”; afirmo Giggs. “He estado en un viaje con mi música, y poder compartir eso con mi ciudad y los fanáticos de la NFL es algo de lo que estoy realmente orgulloso”.

El sencillo de 2007 del nativo del sur de Londres, “Talkin’ da Hardest”, sigue siendo un himno popular entre sus seguidores. Los jugadores de los Browns de Cleveland que no estaban familiarizados con la canción, la disfrutaron cuando se tocó la semana pasada.

Giggs ha colaborado con artistas como Drake, 21 Savage, Ed Sheeran y Dave.

La semana pasada, la cantante británica Raye realizó un espectáculo de medio tiempo en Tottenham con un set de casi siete minutos que incluyó su éxito “Where is My Husband!” Los Vikings de Minnesota venceron 21-17 a Cleveland en ese juego.

El cantautor británico Myles Smith fue elegido para encabezar el espectáculo de medio tiempo en el primer juego de temporada regular de la NFL en Irlanda. En Croke Park, los Steelers de Pittsburgh vencieron 24-21 a los Vikings hace dos semanas.

El mes pasado, la ganadora del Grammy Karol G actuó en São Paulo, Brasil, cuando los Chargers de Los Ángeles superaron 27-21 a los Cheifs de Kansas City en el Corinthians Arena.

Bad Bunny encabezará el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl de Apple Music en el Levi’s Stadium el ocho de febrero en Santa Clara, California.

La NFL ha estado en un patrón de crecimiento internacional agresivo, así que se espera más por venir.

“Traer lo mejor en deportes y entretenimiento es de lo que se tratan los juegos internacionales”, expresó Tim Tubito, director senior de presentación de juegos globales y entretenimiento en la NFL.

La recolección de pasaportes para cada uno de los casi 200 miembros del grupo de viaje de los Vikings de Minnesota comenzó hace más de cinco meses.

Fue entonces cuando el personal de operaciones del equipo inició los preparativos para un viaje sin precedentes en la NFL.

Durante la primavera y el verano continuaron los ecordatorios regulares a jugadores, entrenadores y todos los demás en la organización acerca de que iban a Dublín y Londres —a fin de localizar o renovar ese requisito innegociable para un viaje al extranjero. Finalmente, todos los trámites quedaron listos y en un solo paquete.

Habiendo jugado cuatro partidos internacionales en los últimos 12 años, los Vikings tenían un plan para los pasaportes —y prácticamente para todo lo demás.

“Es realmente un alivio saber que los tenemos en mano y que el perro no se los comió la noche anterior”, afirmó recientemente Paul Martin, director de operaciones del equipo. “Es suficiente estrés cuando los tenemos, porque entonces me preocupa que la caja fuerte sea forzada, y ni hablar de tenerlos en 200 casas distintas hasta que partamos”.

La hipercompetitividad de una temporada de 17 partidos en una liga que ha superado los 23.000 millones de dólares en ingresos anuales ha creado un entorno de precisión casi militar en la preparación para cada encuentro y un apoyo similar al de un complejo turístico de lujo para los jugadores en gira, a fin de ayudarlos a lograr un rendimiento óptimo cada vez que salen al campo.

Esos estándares no se reducen cuando los equipos viajan, ya sea al otro lado del río hacia Wisconsin, donde los Vikings juegan contra su rival Green Bay cada año, o al otro lado del océano hacia Europa, donde están instalados esta semana entre un par de partidos.

Los contenedores en el envío anticipado estaban cargados con mucho más que sólo cinta adhesiva para tobillos y bolsas de hielo.

“Aderezo ranch, salsas de barbacoa, cereales, todo lo que están acostumbrados a comer”, comentó Ben Hawkins, dietista en jefe para el rendimiento.

Como el primer equipo en la historia de la liga en jugar encuentros internacionales consecutivos en diferentes países —los Jaguars de Jacksonville han disputado duelos consecutivos en Londres—, los Vikings sólo estaban interesados en aceptar la misión si el departamento deportivo estaba de acuerdo con ello.

Sacar dos partidos de Pittsburgh y Cleveland, estadios donde es difícil jugar, para llevarlos a sitios neutrales donde ambos oponentes tuvieron que tomar vuelos largos, ajustar sus relojes biológicos y prepararse en entornos desconocidos fue una ventaja. La experiencia del talentoso e incansable personal de apoyo del equipo, desde el entrenamiento deportivo, el equipamiento y la nutrición hasta las operaciones y la seguridad, hizo que la decisión fuera aún más fácil.

“Si fuera yo quien reservara el viaje y trajera las rodajas de naranja después del partido, si fuera todo eso, no estaría tan confiado en nuestra capacidad para manejar estos viajes”, expresó el entrenador de los Vikings, Kevin O’Connell. “Tenemos personas increíbles en cada nivel que participan en la planificación y ejecución de dicho plan”.

Mucho antes de que el calendario de la NFL se publicara a mediados de mayo, Martin y su equipo, encabezado por el vicepresidente de operaciones e instalaciones Chad Lundeen, comenzaron a trabajar en los detalles.

Los Vikings ya estaban bien versados en la logística de Londres, pero había mucho que aprender sobre un nuevo destino para el primer partido de la liga en Dublín. Los Steelers vencieron a los Vikings 24-21 el domingo pasado.

Así, los miembros del personal visitaron Irlanda a principios de junio para ver el Croke Park, el hotel del equipo, los campos de práctica y las instalaciones médicas del área, por si acaso.

“Y tal vez uno o dos pubs”, añadió Martin.

Luego estaba el desafío inherente de pasar diez días en el extranjero —y transportar todo el equipamiento necesario y las comodidades solicitadas a tiempo para que estuvieran esperando a los jugadores a su llegada la semana pasada. ¿La fecha límite para empacar los dos camiones semirremolques? El 30 de junio.

Después del viaje hacia el este, el equipamiento fue transferido a un barco carguero que atracó en Dublín unos diez días antes de que los Vikings salieran al campo para enfrentar a los Steelers. Desde allí, un transbordador llevó todo a Londres antes del encuentro de este domingo en el Tottenham Hotspur Stadium contra los Browns.

Cada artículo tuvo que ser registrado en un carnet, un documento de aduanas internacional que permite a individuos o empresas que viajan llevar temporalmente bienes dentro y fuera de un país sin pagar impuestos sobre ellos.

“Básicamente es como si estuviéramos de gira y tuviéramos dos escenarios”, explicó Mike Parson, director de servicios de equipamiento.

A medida que la NFL continúa expandiendo el menú de partidos internacionales —hay siete esta temporada con un objetivo declarado por el comisionado Roger Goodell de llegar a 16—, un viaje como éste a varias ciudades bien podría repetirse.

La liga anunció la semana pasada un compromiso de al menos tres partidos de temporada regular durante cinco años en Río de Janeiro, comenzando en 2026 después de dos partidos en Sao Paulo, uno a principios de este mes y uno la temporada pasada. Berlín y Madrid se unen a Dublín este año como anfitriones por primera vez.

Melbourne, Australia, está en la lista para la próxima temporada. Goodell dijo que Asia está en la cola después de eso.

Los Vikings, que han aprovechado la porción global de su base de fanáticos con derechos de marketing en el Reino Unido, han proporcionado a la NFL un valioso caso de prueba con este viaje transatlántico a Irlanda e Inglaterra.

“Estamos realmente confiados en el plan que tenemos en marcha y en el trabajo que hemos hecho con los Vikings antes de esto”, afirmó Peter O’Reilly, vicepresidente ejecutivo de negocios de clubes, internacionales y eventos de la liga. “Se trata realmente de aprender mientras continuamos creciendo y potencialmente aumentar el número de partidos internacionales en el futuro”.

Todas esas horas extra dedicadas por los miembros del personal del equipo, tratando de crear un hogar lejos de casa y de tener un plan para cualquiera de las sorpresas que puedan surgir en un país extranjero, valieron la pena al final.

“A pesar de la enorme tarea que representa este viaje”, esto fue algo bueno para nosotros. Esa es la única forma en que lo estamos viendo”, valoró Martin.

Comentarios desactivados en Imponen récord de ingresos partidos de NFL en Londres