Agencias/Ciudad de México.- Las acciones del club de fútbol inglés Manchester United subían casi un 5 % a media jornada de este miércoles, después de que el consejero delegado de Tesla, Elon Musk, publicara un escueto mensaje en Twitter en el que decía que iba a comprar el club y luego dijera que era broma.

A las 12:00 hora local (16:00 GMT) las acciones del Manchester United, que se negocian con la abreviatura MANU en la Bolsa de Valores de Nueva York, subían un 4.77 %.

No obstante, la mayor subida se vio antes de que Wall Street hiciera sonar su campana de apertura, cuando las acciones del club inglés subían hasta un 17 % en las operaciones electrónicas previas.

Según la valoración bursátil del club, la compra de todas las acciones del Manchester United le habría costado a Musk alrededor de 2,000 millones de dólares.

Conocido por sus salidas de tono y faroles financieros, Musk volvió sacudió las redes sociales con su primer tuit este martes, pero horas después publicó otro mensaje en el que, en respuesta a uno de sus seguidores que le pedía una aclaración, aseguró: “No, esta es una vieja broma de Twitter. No voy a comprar ningún equipo deportivo”.

“Pero si fuera a comprar algún equipo, ese sería el Manchester United. Era mi equipo favorito cuando era niño”, agregó.

Aparentemente justificando su comportamiento en las redes, el magnate de origen sudafricano posteriormente escribió: “La comedia en vivo es mi segundo trabajo”.

En abril, el hombre más rico del mundo tuiteó que compraría Coca-Cola “para volver a meter la cocaína”.

Previamente, Musk se metió en problemas con la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos por una serie de tuits en los que aseguraba tener los fondos para la privatización de Tesla, algo que provocó que se disparasen las acciones del fabricante de vehículos eléctricos. Ello acabó con un acuerdo en el que se requirió que sus tuits fueran aprobados por un abogado de Tesla antes de ser publicados.

En julio,Twitter demandó a Musk en un tribunal de Delaware para forzarlo a adquirir la empresa después de que este intentara anular la operación de 44,000 millones alegando que la red social no le entregó las cifras sobre cuentas falsas que él requería.

Bajo la dirección de Alex Ferguson, el United fue uno de los clubes más exitosos del mundo, conquistando 13 títulos en la Liga Premier y dos Ligas de Campeones. Pero que desde Ferguson se retiró en 2013, el equipo ha andado a los tumbos.

El juicio entre Twitter y Musk para resolver la disputa por la compra de la red social comenzará el 17 de octubre, a menos que ambas parten acuerden otra fecha, y durará cinco días, según las comunicaciones recientes del tribunal.

La pasada temporada, el United acabó 35 puntos detrás del campeón Manchester City, su rival de ciudad. Los aficionados se han manifestado en contra de la familia Glazer, los estadounidenses dueños del club.

Muchos hinchas del club, con seguidores en todas partes del mundo, rechazan a los Glazers desde que tomaron el control en 2005, en parte porque financieron la compra endeudando al United por primera vez en décadas.

La familia Glazer podría estudiar la posibilidad de vender una participación minoritaria en el Manchester United, informó el miércoles Bloomberg News, citando a fuentes conocedoras del asunto.

Las acciones del Manchester United, que cotizan en Estados Unidos, subieron antes después de que Elon Musk dijo en un tuit que iba a comprar el histórico club de fútbol inglés, aunque poco después afirmó que todo formaba parte de una “broma”.

El consejero delegado de Tesla y hombre más rico del mundo según Forbes, Elon Musk, publicó este martes un escueto mensaje en Twitter en el que dijo: “Además, voy a comprar el Manchester United. De nada”, pero luego aclaró que era broma.

Conocido por sus salidas de tono y faroles financieros, Musk sacudió las redes sociales con su primer tuit, pero horas después publicó otro mensaje en el que, en respuesta a uno de sus seguidores que le pedía una aclaración, aseguró: “No, esta es una vieja broma de Twitter. No voy a comprar ningún equipo deportivo”.

“Pero si fuera a comprar algún equipo, ese sería el Manchester United. Era mi equipo favorito cuando era niño”, agregó.

Dada su imprevisibilidad y su portento económico, la mera publicación del primer mensaje de Musk había generado multitud de reacciones en las redes sociales.

Aparentemente justificando su comportamiento en las redes, el magnate de origen sudafricano posteriormente escribió: “La comedia en vivo es mi segundo trabajo”.

Musk es el hombre más rico del mundo, según Forbes, aunque la mayor parte de su fortuna son acciones de Tesla, por lo que su posición fluctúa constantemente en función del valor de mercado de los títulos de la empresa de vehículos eléctricos de lujo.

El pasado 6 de agosto, Musk aseguró que el acuerdo para hacerse con Twitter por 44,000 millones de dólares, que rompió a comienzos de julio, podría cerrarse si la empresa le facilita detalles sobre cómo estima el número de cuentas falsas o de “spam”.

El empresario, mientras, subrayó que si por el contrario se demuestra que las informaciones ofrecidas por Twitter a los reguladores son falsas, la operación no podría cerrarse tal y como se pactó.

Musk notificó a principios de julio su intención de anular la compra de la tecnológica, acordada entre ambas partes por 44,000 millones, a lo que esta respondió con una demanda en un tribunal especializado en disputas comerciales para forzarlo a completar la operación.

El argumento del responsable de Tesla es que la red social no le entregó las cifras sobre cuentas falsas que él requería, mientras que Twitter asegura que eso es sólo un pretexto para evitar completar la operación, que cada vez resulta menos atractiva por la bajada de la cotización de la empresa y la pérdida de patrimonio de Musk fruto de la caída de los mercados bursátiles.

Quizás Ralf Rangnick tenía la razón, después de todo. Quizás el Manchester United sí requiere de una “operación de corazón abierto” que cure todos los problemas que afligen al gigante del fútbol inglés.

Tal fue el franco diagnóstico dado en abril por Rangnick, entonces técnico interino del United, cuando se aprestaba a cederle la dirección a Erik ten Hag previo a esta temporada.

En cuestión de dos traumáticos partidos de la Liga Premier, Ten Hag ya debe tener bien claro el desastre que ha encontrado.

Jugadores por debajo de su nivel — y en ciertos casos — desmotivados. Una plantilla mal gestionada. No pudieron fichar a los refuerzos que preferían. Dueños estadounidenses que son detestados por sus hinchas.

Ten Hag, en tanto, ha complicado su situación con una serie de cuestionables decisiones en sus primeras semanas en Inglaterra.

“Basura”. Fue una de las palabras que el neerlandés empleó para describir el nefasto rendimiento del United al caer goleado 4-0 de visita a Brentford el sábado, nuevo fiasco en la historia reciente historia del club.

Momentos después del silbatazo final, mientras la afición local celebraba uno de los resultados más gloriosos de su equipos, Ten Hag permaneció inmóvil en la banda, aturdido por lo ocurrido.

Ten Hag ni se inmutó cuando un Cristiano Ronaldo con cara seria pasó caminando o cuando los hinchas empezaron a corear que lo iban a despedir al día siguiente.

El domingo iba a ser un día de descanso para el United, pero Ten Hag insistió que se presentaran a entrenar. Sky Sports informó que el técnico exigió que sus jugadores corrieran 13,8 kilómetros, la distancia que el rival le sacó corriendo el sábado.

Son apenas los primeros días de la era Ten Hag pero los problemas se amontonan, algunos causados por él mismo.

¿Por qué, por ejemplo, Christian Eriksen — un volante creativo — jugó de falso nueve en la derrota en casa 2-1 ante Brighton el primer fin de semana, y luego como mediocampista retrasado ante Brentford?

¿Fue Lisandro Martínez, un central muy bajito en estatura, la inversión prudente por casi 58 millones de dólares al tomar en cuenta la exigencia física en la Premier? El argentino se vio desbordado ante Brentford y fue sacado tras el primer tiempo.

¿Y por qué Harry Maguire, con la confianza por los suelos, sigue como capitán del United cuando ni siquiera debería estar entre los titulares?

En todo caso, Ten Hag no ha recibido el auxilio de sus jefes.

No se entiende cómo el United emprendió la temporada sin haber fichado a un volante de marca, una posición en la que desesperadamente llevan años en busca de una solución. Se da por hecho que no podrán traer a Frenkie de Jong, pese a que llevan todo el verano tratando de adquirir al centrocampista del Barcelona. Parece que no tendrán otro remedio que seguir con Fred y Scott McTominay.

Necesitan refuerzos en casi todos los sectores del equipo, especialmente en el ataque. Aún persiste la incertidumbre en torno a Cristiano, quien pidió ser transferido a otro club durante el verano. Pese a su voracidad goleadora, el astro portugués no llena el perfil de jugador todo terreno que prefiere Ten Hag en sus equipos.

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