Agencias/Ciudad de México.- Los estadounidenses están divididos según líneas partidistas sobre la acción militar de Estados Unidos contra Irán, de acuerdo con encuestas realizadas desde el inicio de la guerra, y la mayoría de los sondeos muestra que la oposición es mayor que el apoyo.

Las encuestas indican que a muchos estadounidenses les preocupa que la acción militar esté haciendo que Estados Unidos sea “menos seguro”, aun cuando ven a Irán como una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.

También hay señales de advertencia para el presidente Donald Trump, quien enfrenta la posibilidad de un conflicto prolongado que podría acompañarse de una importante turbulencia económica. El mandatario emitió mensajes contradictorios el lunes sobre el calendario de la guerra: insinuó que podría estar cerca de su fin, pero también amenazó con usar más fuerza contra Irán si éste interrumpía el flujo mundial de petróleo.

Los precios fluctuantes del petróleo quizá ya estén alarmando a los votantes. Encuestas realizadas durante el fin de semana encontraron que una gran mayoría de estadounidenses está preocupada de que la guerra haga subir los precios del petróleo y la gasolina. La gran mayoría espera que la acción de Estados Unidos contra Irán dure al menos “meses”, si no más.

Los republicanos respaldan en gran medida al presidente, según las encuestas, pero hay indicios de que son recelosos de cualquier respuesta que conduzca a que haya tropas de Estados Unidos sobre el terreno en Irán. Y después de que Trump hizo campaña con la promesa de poner “a Estados Unidos primero” y terminar con la participación del país en “guerras eternas”, el conflicto con Irán podría convertirse en un punto particular de fricción.

Más personas se oponen a la acción militar de Estados Unidos

Aproximadamente la mitad de los votantes registrados —53%— se opone a la acción militar de Estados Unidos contra Irán, según una nueva encuesta de Quinnipiac realizada durante el fin de semana. Solo 4 de cada 10 la apoyan, y cerca de 1 de cada 10 no está seguro. Una nueva encuesta de Ipsos también encontró que son más los que desaprueban que los que aprueban los ataques.

Eso es similar a los resultados de sondeos rápidos por mensaje de texto de The Washington Post y CNN, ambos realizados poco después de que comenzaran los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel; dichos sondeos también indican que son más los estadounidenses que rechazan la acción militar estadounidense que quienes la apoyan.

En una encuesta reciente de Fox News se encontraron opiniones más equilibradas: la mitad de los votantes registrados aprueba la acción militar de Estados Unidos, mientras que la otra mitad la desaprueba.

Varios de los sondeos recientes muestran que la mayoría de los estadounidenses piensa que el gobierno de Trump no ha ofrecido una explicación clara de las razones detrás de los ataques militares, y hay algunas divisiones sobre si Irán realmente representaba una “amenaza inminente y directa” para Estados Unidos, como ha dicho la Casa Blanca.

La mayoría de los votantes en la encuesta de Quinnipiac —55%— señaló que no creía que Irán representara una “amenaza militar inminente” para Estados Unidos antes de la actual acción militar. Por otro lado, cerca de 6 de cada 10 votantes registrados que participaron en la encuesta de Fox News dijeron que Irán representa una “amenaza real para la seguridad nacional”, y en una encuesta reciente de AP-NORC se encontró que cerca de la mitad de los adultos en Estados Unidos estaban muy preocupados de que el programa nuclear de Irán representara una amenaza directa para Estados Unidos.

A los votantes les preocupan los precios de la gasolina

Mientras oscilan los precios del petróleo, la gran mayoría de los votantes está “muy” o “algo” preocupada por el aumento de los precios del petróleo y la gasolina en Estados Unidos, según la encuesta de Quinnipiac. Solo cerca de una cuarta parte de los votantes está “no muy preocupada” o “nada preocupada”.

Los niveles más altos de preocupación están entre demócratas e independientes, pero cerca de la mitad de los republicanos también está al menos algo preocupada de que la guerra incremente los precios de la gasolina.

Cerca de dos tercios de los estadounidenses esperan que los precios de la gasolina en Estados Unidos “empeoren” durante el próximo año como resultado de la acción militar de Estados Unidos, según la encuesta de Ipsos realizada del 6 al 9 de marzo. Los republicanos tienden más a decir que los precios de la gasolina empeorarían en lugar de mejorar como resultado de la guerra: 44% dijo que empeorarían, mientras que 26% esperaba que mejoraran. Cerca de 2 de cada 10 pensó que se mantendrían igual. Los demócratas e independientes esperan abrumadoramente que los precios de la gasolina empeoren.

Trump afirmó el lunes que Estados Unidos tomaría medidas adicionales contra Irán si intentaban detener el suministro mundial de petróleo.

Casi la mitad de los estadounidenses se preocupa por la seguridad del país y duda del criterio de Trump

Mientras la guerra con Irán se extiende por Oriente Medio, muchos estadounidenses también temen que las decisiones militares de Trump hayan hecho que Estados Unidos sea menos seguro.

Aproximadamente la mitad de los votantes que participaron en la encuesta de Quinnipiac y en la de Fox News dijeron que la acción militar de Estados Unidos en Irán hace que Estados Unidos sea “menos seguro”, mientras que sólo cerca de 3 de cada 10 en cada sondeo indicó que hizo al país más seguro. En la encuesta de CNN se encontró que cerca de la mitad de los adultos en Estados Unidos pensaba que los ataques harían que Irán fuera “una amenaza mayor” para Estados Unidos, mientras que solo cerca de 3 de cada 10 creía que reduciría el peligro.

Cerca de 6 de cada 10 adultos en Estados Unidos dijeron que confiaban “poco” o “nada” en que Trump tomara las decisiones correctas sobre el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos en Irán, según la encuesta de CNN. Los republicanos manifestaron más confianza que los demócratas o los independientes.

En una encuesta de AP-NORC realizada antes de los ataques se encontró de forma similar que 56% de los adultos en Estados Unidos confiaba “solo un poco” o “nada” en que Trump tomaría las decisiones correctas sobre el uso de la fuerza militar en el extranjero.

Preocupaciones por el despliegue de tropas

A la mayoría de los votantes les preocupa una posible ampliación del alcance de la guerra.

Cerca de tres cuartas partes de los votantes se oponen a la idea de enviar tropas terrestres a Irán, según la encuesta de Quinnipiac, que se realizó después de que se anunciara la muerte de seis soldados estadounidenses. Más tarde se informó la muerte de un séptimo miembro del ejército.

El gobierno de Trump ha reconocido la probabilidad de bajas estadounidenses y no ha descartado enviar soldados a Irán. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo la semana pasada que era una “tontería” esperar que funcionarios de Estados Unidos dijeran públicamente “hasta aquí exactamente llegaremos”.

Sólo cerca de 2 de cada 10 de quienes participaron en la encuesta de Quinnipiac apoyaron el envío de tropas a Irán. Incluso entre los votantes republicanos, en el sondeo se encontró que hay más estadounidenses que se oponen al envío de tropas terrestres que aquellos que lo respaldan: 52% frente a 37%, respectivamente.

La nueva encuesta de Ipsos encontró preocupación bipartidista de que la acción militar de Estados Unidos ponga en riesgo la vida del personal militar estadounidense. Cerca de 9 de cada 10 adultos en Estados Unidos están “muy” o “algo” preocupados por esto, incluidos 86% de los republicanos y 93% de los demócratas.

En las dos semanas transcurridas desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán, el presidente Donald Trump ha quedado cada vez más a la defensiva en el terreno político.

Se ha mostrado cada vez más irritado con la cobertura informativa y no ha logrado encontrar una explicación convincente de por qué inició la guerra —ni de cómo la terminará— para una población preocupada por las muertes de estadounidenses en el conflicto, el alza vertiginosa de los precios del petróleo y la caída de los mercados financieros. Incluso algunos de sus simpatizantes cuestionan su plan y su popularidad general está disminuyendo.

Por su parte, Moscú está recibiendo un impulso desde los primeros días de la guerra después que Trump flexibilizó las sanciones sobre algunos envíos de petróleo ruso. Eso, combinado con el aumento de los precios del crudo, socavó el esfuerzo de años por recortar la capacidad del presidente Vladímir Putin para librar la guerra en Ucrania.

Luego están los demócratas, que quedaron desorientados luego que Trump ganara las elecciones de 2024. Con el control del Congreso en juego en los comicios de medio mandato de noviembre, el partido se ha unido para oponerse a la estrategia de Trump hacia Irán y señalar la turbulencia económica como prueba de que los republicanos no han cumplido sus promesas de reducir los costos cotidianos.

“Creo que los demócratas están bien posicionados para este noviembre y las elecciones intermedias”, afirmó Kelly Dietrich, directora ejecutiva del National Democratic Training Committee, que capacita a simpatizantes del partido para postularse a cargos públicos y para integrar equipos de campaña.

Dietrich sostuvo que las últimas dos semanas muestran que el gobierno de Trump ha fallado en la planificación a largo plazo. “Están improvisando, y el resto de nosotros estamos pagando el precio”, expresó.

De regreso a Washington después de pasar el fin de semana en Florida, Trump dejó ver el domingo algunas de sus frustraciones, arremetiendo contra aliados y otros países que dependen del petróleo de Oriente Medio por no hacer más para contrarrestar a Irán. Mencionó en específico al primer ministro británico Keir Starmer, de quien dijo que inicialmente se negó a poner portaaviones británicos “en peligro”.

“Ya sea que recibamos o no apoyo”, subrayó Trump, “puedo decir esto, y se los dije: Lo vamos a recordar”.

Trump busca ayuda para asegurar el estrecho de Ormuz

El presidente usó gran parte del fin de semana para pasar horas en su club de golf en West Palm Beach, Florida. También asistió el sábado por la noche a una recaudación de fondos a puerta cerrada para el super PAC de su MAGA Inc. en su propiedad de Mar-a-Lago.

El fin de semana pasado, también jugó al golf en otra de sus propiedades del sur de Florida un día después de presenciar la llegada solemne de los cuerpos de seis soldados de Estados Unidos muertos en la guerra con Irán. Un comité de acción política usó una foto del evento en un correo electrónico de recaudación de fondos, pero Trump restó importancia a una pregunta sobre si era apropiado, diciendo: “no hay nadie que sea mejor para las fuerzas armadas que yo”.

Trump y la Casa Blanca se quejan cada vez más de la cobertura mediática del conflicto. El sábado aplaudió a su regulador de radiodifusión por amenazar con retirar licencias de transmisión a menos que “rectifiquen el rumbo”.

Dijo con enojo a los reporteros que lo acompañaban en el avión presidencial que la cobertura de la guerra ha sido influenciada por la propaganda iraní, que exageró la fuerza militar y política de los líderes de Irán y su apoyo entre la población.

El presidente —que aparte de Israel, mantuvo a sus aliados al margen de sus planes de guerra contra Irán— comenzó insinuar el fin de semana que Estados Unidos tendrá que apoyarse en la comunidad internacional para ayudar a que los petroleros se desplacen por el estrecho de Ormuz, donde el transporte se ha visto gravemente interrumpido, lo que ha sumido a los mercados energéticos globales en una espiral.

Irán ha afirmado que planea mantener los ataques contra la infraestructura energética y usar su cierre efectivo del estrecho como palanca contra Estados Unidos e Israel. Por esa vía marítima fluye una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.

Trump afirmó que Estados Unidos estaba hablando con “unos siete” países sobre brindar apoyo militar para ayudar a reabrir el estrecho. No mencionó a las naciones y no dio indicios de cuándo podría formarse dicha coalición.

“Es algo que nosotros no necesitamos y estos países sí”, afirmó el presidente, añadiendo: “Creo que es algo bueno que otros países se sumen”.

Al señalar a aliados europeos, Trump también dijo: “Siempre estamos ahí para la OTAN” y “sería interesante ver qué país no nos ayudaría con un esfuerzo muy pequeño”.

“En realidad estoy exigiendo que estos países se sumen y protejan su propio territorio”, reiteró Trump.

Pero otros países han reaccionado hasta ahora con cautela.

Corea del Sur planea “coordinarse estrechamente y revisar cuidadosamente” los comentarios de Trump, y Japón está observando de cerca los acontecimientos. Pero el Ministerio de Defensa británico señaló que estaba “discutiendo con nuestros aliados y socios una serie de opciones para garantizar la seguridad de la navegación en la región”.

Un portavoz de la embajada china en Washington dijo que mantener el estrecho “seguro y estable sirve a los intereses comunes de la comunidad internacional” y que “como amigo sincero y socio estratégico de los países de Oriente Medio , China seguirá fortaleciendo la comunicación con las partes pertinentes”. Trump —quien tiene previsto visitar Beijing a finales de este mes— se negó a revelar si China se sumaría al esfuerzo.

Trump había prometido al inicio de la guerra que buques navales de Estados Unidos escoltarían a los petroleros a través de la vía marítima. Pero eso aún no ha ocurrido.

Aun así, las dudas sobre el estrecho siguen socavando la reciente proclamación de Trump durante un mitin en Kentucky de que: “Hemos ganado”.

“Ya saben, nunca te gusta decir demasiado pronto que ganaste. Ganamos”, manifestó. “Ganamos, en la primera hora, se acabó”.

La guerra tiene implicaciones políticas de gran alcance

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos también anunció esta semana una exención de 30 días a las sanciones contra Rusia con el objetivo de liberar cargamentos de petróleo ruso varados en el mar para ayudar a aliviar la escasez de suministro causada por la guerra con Irán.

Eso ocurre pese a que analistas señalan que el aumento descontrolado de los precios del petróleo debido a bloqueos de producción en el golfo Pérsico está beneficiando a la economía rusa. Moscú depende en gran medida de los ingresos petroleros para financiar su guerra en Ucrania, y las sanciones eran un obstáculo cada vez mayor.

Algunos de los principales aliados de Washington han denunciado la medida por considerar que fortalece a Putin. El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy calificó la flexibilización de sanciones como “no la decisión correcta” y dijo que “ciertamente no ayuda a la paz” porque conduce a un “fortalecimiento de la posición de Rusia”.

Con las contiendas legislativas intensificándose, se le preguntó a Trump sobre el posible impacto político del aumento de la gasolina entre los votantes.

“Políticamente, desde luego, a todos nos preocupa —tengo que hacer lo correcto”, dijo Trump el domingo por la noche. “No puedo decir: ‘Caray, no quiero tener ningún impacto en los precios del petróleo durante tres o cuatro semanas, o dos meses, y vamos a dejar que Irán tenga un arma nuclear’”.

Aun así, el secretario de Energía, Chris Wright, dijo el domingo en el programa de NBC “Meet the Press” sobre los precios más altos de la energía: “Los estadounidenses lo están sintiendo ahora mismo” y lo sentirán “durante unas semanas más”.

Irán también ha dividido incluso a la base del movimiento MAGA de Trump (siglas en inglés de “Hagamos grande a Estados Unidos otra vez”), entre quienes apoyan la intervención y otros que dicen que Trump hizo campaña explícitamente con la promesa de poner fin a las guerras.

La turbulencia política ha hecho que algunos demócratas pronostiquen que su partido podría lograr avances en las elecciones de medio mandato comparables a la “ola azul” de 2018 durante el primer mandato de Trump.

“Los demócratas solo tienen que seguir recordándole a la gente que él prometió bajar los precios, y todavía están subiendo”, dijo el estratega demócrata Brad Bannon sobre Trump. “Y ahora van a subir aún más porque los precios de la gasolina pueden aumentar los precios de todo lo demás, incluso en el supermercado”.

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