Agencias/Ciudad de México.- El dólar estadounidense se recuperaba de su ultima caída, mientras los inversores sopesaban las perspectivas de la política monetaria de la Reserva Federal, en un contexto de temor latente a que los elevados tipos de interés puedan provocar una recesión.
Con los rendimientos a largo plazo de Japón fijados cerca de cero por el banco central, el yen descendía al tiempo que los rendimientos a largo plazo de los bonos del Tesoro de Estados Unidos rebotaban desde mínimos de tres meses.
Mientras tanto, el yuan rondaba máximos de casi tres meses después de que China revelara una relajación de las asfixiantes restricciones del COVID-19.
El índice del dólar estadounidense, que mide la cotización del billete verde frente a seis divisas, subía un 0.19%, a 105.33, en la sesión asiática, tras una caída del 0.42%.
Aunque los inversores prevén que la Reserva Federal ralentizará pronto el ritmo de endurecimiento de su política monetaria, los recientes y alentadores datos sobre el empleo, los servicios y las fábricas de Estados Unidos han aumentado la incertidumbre de los inversores sobre las perspectivas de la política monetaria.
Los mercados monetarios reflejan un 91% de probabilidades de que el Comité Federal de Mercado Abierto estadounidense (FOMC, por sus siglas en inglés) suba los tipos medio punto y con un 9% de probabilidades de otra subida de 75 puntos básicos. Los tipos alcanzarían un máximo justo por debajo del 5% en mayo.
Los responsables de la política monetaria de la Reserva Federal tendrán la ventaja de conocer los últimos datos de inflación un día antes de la decisión.
“La incertidumbre sobre las perspectivas de inflación sugiere que sigue existiendo un alto riesgo de que el FOMC mantenga la política monetaria en un nivel restrictivo durante más tiempo y, a su vez, arrastre a la economía a una recesión más profunda”, escribió en una nota a clientes Carol Kong, estratega del Commonwealth Bank of Australia.
“El FOMC podría reducir el ritmo de sus subidas de tipos a 50 puntos básicos, pero a menos que la inflación se desacelere de forma consistente, los riesgos al alza para la política del FOMC se mantienen”.
El par dólar-yen, muy sensible a los rendimientos estadounidenses, subía un 0.37%, a 137.06, tras una depreciación del 0.34%. En general, el par continuaba su consolidación tras caer a 133.62, su nivel más bajo desde mediados de agosto.
En el frente político estadounidense, los demócratas reforzaron su ajustada mayoría en el Senado tras la estrecha victoria de Raphael Warnock en Georgia frente al antiguo jugador de fútbol americano Herschel Walker, respaldado por Donald Trump, aunque el impacto sobre el dólar fue limitado.
“Creo que el principal catalizador del dólar seguirá siendo lo que haga la Fed, ya que el Congreso parece que seguirá dividido después de las elecciones presidenciales de 2024, a menos que los republicanos de alguna manera se pongan las pilas y tengan una ola roja muy fuerte, pero no parece que esa sea la forma en que se vayan a desarrollar las cosas”, dijo Edward Moya, analista senior de mercado de OANDA.
El euro cotizaba sin casi variación a 1.0505 dólares, mientras que la libra cedía un 0.18%, a 1.2190 dólares.
El euro ha subido recientemente ante los indicios de que la recesión económica europea podría no ser tan grave como se temía. El Banco Central Europeo revisará su política monetaria. El Banco de Inglaterra fijará su política el mismo día.
El dólar australiano y el neozelandés, monedas sensibles al riesgo, bajaban ligeramente: el australiano retrocedía un 0.16%, a 0.67145 dólares estadounidenses, y el “kiwi” (divisa neozelandesa) cedía un 0.06%, a 0.6353 dólares estadounidenses. Las divisas ganaron un 0.56% y un 0.61% respectivamente.
El dólar estadounidense avanzaba un 0.1% hasta los 6.9670 yuanes en el mercado internacional, recuperando parte de su caída del 0.34%, cuando el Gobierno chino anunció una relajación de algunas medidas frente al COVID-19 que han lastrado gravemente la economía.



















