Agencias/Redacción InsurgentePress/Foto- @MxUlysses/Ciudad de México.- Los grupos de encapuchados reventaron la marcha feminista con actos vandálicos que ensuciaron las perennes demandas de justicia y derecho a decidir sobre su cuerpo durante la marcha feminista en la Ciudad de México.
Hombres mezclados entre mujeres portaron martillos, cohetones con balines, bombas molotov que lanzaron contra los cuerpos de seguridad y vallas metálicas que colocaron las autoridades en un intento infructuoso de evitar vandalismo en la capital del País.
“Ni una asesinada más”, “Ni una más”, “Marcho por todas las que ya no están” y “No se va a caer, lo vamos a tirar”, en referencia al patriarcado, se repitieron en el grito, la manta y el cartel durante las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer, que concluyó con una concentración en el Zócalo capitalino.
Ahí los grupos de encapuchados derribaron al menos siete vallas metálicas que resguardaban Palacio Nacional.
Por horas, las manifestantes golpearon el muro de metal, que un día antes había sido convertido en un memorial de las víctimas de la violencia contra mujeres en el País.
Desde las primeras horas de ayer un grupo de mujeres del campo marchó de forma pacífica del Metro Chabacano a la Plaza de la Constitución para exigir respeto a sus derechos.
Poco después de las 11 horas, en la Glorieta de Insurgentes, mujeres transgénero exigieron un feminismo incluyente y libertario.
Cerca del mediodía cientos de manifestantes comenzaron a concentrarse en la explanada del Monumento a la Revolución, donde diversos colectivos feministas enarbolaron carteles y mantas, portando cubrebocas y en algunos casos caretas.
Los grupos radicales de encapuchados mezclado entre hombres y mujeres echaron andar la agenda de vandalismo que opacaron las demandas de justicia.
A base de golpe de martillos y barretas exigieron alto a la violencia contra las mujeres.
La furia de los encapuchados escenificó una tétrica obra que rompió el guión ajeno al sentimiento mayoritario de las mujeres que mantienen una batalla añeja para exigir equidad en un región golpeada por la desigualdad social.
Toda la marcha exigiendo que no participen hombres, toda la marcha gritándole a las mujeres policía que no hicieran el trabajo represivo de sus jefes hombres y al final un hombre es el que termina coordinando las acciones violentas de las colectivas.
Video: la jornada pic.twitter.com/luVK4rzYOI
— (@TheBigLudwig) March 9, 2021
Los bloques separatistas, mujeres embozadas vestidas de negro, llegaron desde el Metro Revolución e Hidalgo, donde hicieron pintas en muros y pisos y grafitearon torniquetes.
Momentos después, a su arribo a la Plaza de la República, derribaron parte de las vallas de madera colocadas para proteger el elevador de cristal del Monumento a la Revolución, que sufrió daños.
En tanto, un grupo de 20 encapuchadas fue encapsulado por la policía capitalina al salir del Metro Hidalgo, luego de realizar pintas y se les retiraron martillos y tubos.
En la marcha de hoy vimos un grupo de hombres encapuchados destruyendo la ciudad. Estoy segura q ningún monumento vale + q la vida de una persona, pero es injustificable la infiltración y el oportunismo de los q se montan de nuestro legítimo movimiento feminista. pic.twitter.com/6wIpFQA1wS
— Veka García (@La_Tinisima) March 8, 2021
Poco después de las 14:00 horas un primer contingente de mujeres avanzó desde la explanada del Monumento a la Revolución hacia el Zócalo capitalino. En su recorrido, encapuchadas vestidas de negro realizaron pintas en vallas y muros, rompieron cristales y vandalizaron los puestos de periódicos que encontraban a su paso.
En avenida Juárez y 5 de Mayo los daños a mobiliario urbano, fachadas y cortinas metálicas fueron mayores, incluyendo la destrucción de cajeros automáticos.
Entre consignas contra el “Estado feminicida y opresor”, encapuchadas lograron derribar una de las vallas que protegían el ex templo de Corpus Christi, en avenida Juárez.
A su llegada a la Plaza de la Constitución varias manifestantes se concentraron frente al muro de metal que resguarda, desde el pasado 5 de marzo, Palacio Nacional. Con mazos, palos, tubos y martillos golpearon las vallas intentando derribarlas e incluso algunas las escalaron.
También arrojaron cohetones, latas de aerosol y botellas hacia los cuerpos policiacos que se encontraban detrás del cerco.
Minutos después, al derribar la primera valla, las manifestantes corearon: “Sí se pudo, sí se pudo, fuimos todas y un violador no será gobernador”, frase que también repitieron en pintas.
La respuesta inmediata de los cuerpos de seguridad fue accionar extintores para dispersar a las manifestantes. Sin embargo, la protesta continuó hasta entrada la noche.
En otro punto de la ciudad también cayeron vallas. En esta ocasión frente a la casa del escritor y diplomático Andrés Roemer, las cuales habían sido intervenidas previamente con las leyendas “guarida del abusador”, “te va a llegar la justicia”, “cónsul abusador” y el 61, en relación con el número de presuntas víctimas de acoso sexual.
Marcharon cientos en dos contingentes, con fines diferentes: unas exigieron derrotar el silencio, visibilizar la desigualdad, la violencia machista, exigir justicia, unidad, otras aprovecharon la marcha para desfogar frustraciones con actos vandálicos.
El segundo momento de la movilización lo encabezaron las organizaciones feministas, sindicales y sociales que minutos después de las 16:00 horas iniciaron su marcha del Monumento a la Revolución al Zócalo.
Acompañadas de madres de hijas desaparecidas y víctimas de feminicidio, al grito de “Ya basta” exigieron justicia “por las que ya no están” y demandaron al Estado no ser omiso en la búsqueda y sanción de sus agresores.
A su llegada a la Plaza de la Constitución, protestaron por el rechazo a la cultura del silencio y la impunidad. El flujo de mujeres fue constante por horas. En contingentes o en pequeños grupos no dejaron de marchar.
En ese contexto la Presidencia de la República destacó la labor de las autoridades policiacas durante la marcha.
“Se comportaron de manera profesional y no cayeron en la provocación de grupos reducidos que realizaron actos vandálicos y lanzaron petardos y bombas molotov”.
En un comunicado, indicó que las mujeres policías “resistieron de forma ejemplar” pese a los hechos de violencia en su contra.
Enfatizó que sin la valla metálica instalada frente a Palacio Nacional y otros inmuebles históricos, quienes “sólo buscaban realizar actos de violencia se hubieran lanzando sobre el edificio”.
Y aclaró que el personal de resguardo de la azotea de Palacio Nacional no portaba armamento, sino dispositivos para inhibir las señales de drones.


















