Agencias/Ciudad de México.- Comenzó en Nuevo México un juicio centrado en los peligros de la explotación sexual infantil en las redes sociales y si Meta tergiversó las medidas de seguridad en sus plataformas.

Es el primer juicio individual entre varios derivados de una serie de demandas contra grandes empresas de redes sociales por daños a los niños, y es probable que destaque el contenido explícito en línea y sus efectos.

Los fiscales dijeron a un jurado que Meta no reveló lo que sabía sobre los efectos perjudiciales de su plataforma en los niños, en violación de las leyes estatales de protección al consumidor. Meta también está acusada de crear un peligro social.

“El tema a lo largo de este juicio será que Meta le dio prioridad a sus ganancias, por encima de la seguridad de los niños”, declaró el abogado Donald Migliori, que representa al estado de Nuevo México en su demanda contra Meta. “Meta obviamente sabía que la seguridad de los jóvenes no era su prioridad corporativa… que la seguridad de los jóvenes era menos importante que su crecimiento y su capacidad de enganchar a usuarios”.

Al mismo tiempo en California se programaron el lunes los argumentos de apertura en un caso separado contra Meta y YouTube de Google, alegando que sus plataformas deliberadamente enganchan y perjudican a los niños. Los argumentos de los demandantes allí y en Nuevo México, si tienen éxito, podrían frustrar los intentos de las compañías de esgrimir el argumento de la libertad de expresión o el de la Sección 230, que las exime de responsabilidad por material publicado en sus plataformas, y determinar cómo se desarrollarán miles de demandas similares.

El fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, demandó a Meta en 2023 y asistió a la apertura del juicio el lunes. Su equipo construyó el caso haciéndose pasar por niños a través de cuentas de redes sociales, documentando luego la llegada de solicitudes sexuales así como la respuesta de Meta, el propietario de Facebook, Instagram y WhatsApp.

Los fiscales dicen que proporcionarán evidencia y testimonio de que los algoritmos y programas de Meta no solo atrajeron y engancharon a los jóvenes a las redes sociales, sino que también fomentaron un “caldo de cultivo” para los depredadores sexuales.

Meta niega cualquier ilegalidad y dice que los fiscales están usando pruebas fuera de contexto para hacer argumentos sensacionalistas. El domingo, Meta calificó la investigación como “éticamente defectuosa” por usar cuentas inventadas, retrasar sus denuncias de material de abuso sexual infantil y eliminar datos de dispositivos utilizados en la investigación, según publicó en X el portavoz de la empresa Andy Stone.

La empresa denuncia que las demandas buscar hacerlas responsables por los problemas de los adolescentes de una manera que simplifica dichos problemas. Meta dice que está comprometida con apoyar a los jóvenes, destacando sus programas y herramientas, incluidas características de seguridad que brindan a los adolescentes más información sobre la persona con la que están chateando y restricciones de contenido basadas en clasificaciones de películas PG-13.

“Durante más de una década, hemos escuchado a los padres, trabajado con expertos y fuerzas del orden, y realizado investigaciones en profundidad para comprender los problemas que más importan”, indicó la empresa en un comunicado. “Estamos orgullosos del progreso que hemos logrado”.

No está claro si el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, testificará en el juicio. Nuevo México limita la capacidad de obligar a testigos de fuera del estado a testificar en persona, mientras que los fiscales pueden presentar el testimonio de Zuckerberg en base a una declaración previa.

El jurado fue seleccionado de entre un grupo de más de 200 residentes del condado Santa Fe, incluidos varios educadores, adultos jóvenes que crecieron con las redes sociales y otros que nunca se inscribieron, tomando en cuenta sus opiniones hacia Zuckerberg y sus actitudes cambiantes hacia las redes sociales.

Un abogado del estado advirtió que se discutiría “material muy sensible y muy explícito en términos de protección a niños” durante el juicio.

Las objeciones iniciales de Meta a mostrar imágenes explícitas en el juicio, argumentando que podrían revictimizar a las personas o implicar injustamente que la compañía es responsable de todo el contenido en su plataforma, fueron rechazadas por el juez Bryan Biedscheid. Meta argumenta que trabaja arduamente para eliminar contenido dañino, pero que no puede ser razonablemente responsable del material publicado en sus plataformas bajo una disposición de 30 años de la Ley de Decencia en las Comunicaciones.

Más de 40 fiscales generales estatales han presentado demandas contra Meta, alegando que está diseñando deliberadamente sus plataformas para enganchar a los niños. La mayoría presentó sus demandas en tribunales federales, y el caso de Nuevo México contra Meta es el primero en llegar a juicio.

Las declaraciones de apertura se han pospuesto en otro juicio, en California, contra empresas incluidas Instagram y YouTube, que se centra en una joven de 19 años que afirma que su uso de las redes sociales desde una edad temprana la enganchó a la tecnología y exacerbó su depresión y pensamientos suicidas. TikTok y la empresa matriz de Snapchat, Snap Inc., resolvieron las reclamaciones en el caso.

Torrez, un demócrata que busca la reelección, ha instado a Meta a implementar una verificación de edad más efectiva y eliminar a los malos actores de su plataforma. También está buscando cambios en los algoritmos que pueden servir material dañino y criticando el cifrado de punta a punta que puede impedir el monitoreo de comunicaciones con niños.

 

Las principales empresas de redes sociales del mundo enfrentan este año varios juicios históricos que buscan responsabilizarlas por los daños que sufren los niños al usar sus plataformas. Esta semana ocurrirán los argumentos iniciales para el primero, en un tribunal en Los Ángeles.

La empresa matriz de Instagram, Meta, y YouTube de Google enfrentarán reclamos de que sus plataformas perjudican y vuelven adictos a los menores. TikTok y Snap, que originalmente fueron nombrados en la demanda, llegaron a un acuerdo por sumas no reveladas.

“Ese fue solo el primer caso: hay cientos de padres y distritos escolares en los juicios por adicción a las redes sociales que comienzan hoy, y lamentablemente, nuevas familias cada día que están alzando la voz y llevando a las grandes tecnológicas a los tribunales por sus productos deliberadamente dañinos”, declaró Sacha Haworth, directora ejecutiva del proyecto sin fines de lucro Tech Oversight Project.

Mientras tanto, otro juicio en Nuevo México también daba comienzo el lunes.

Al centro del caso de Los Ángeles está una joven de 19 años identificada solo por las iniciales “KGM”, cuyo ejemplo podría determinar cómo se desarrollarán miles de otras demandas similares contra las empresas de redes sociales. Ella y otros dos demandantes han sido seleccionados para casos de prueba en que las partes verán cómo se desarrollan sus argumentos ante un jurado y qué daños pueden ser otorgados, indicó Clay Calvert, investigador senior no residente de estudios de políticas tecnológicas en el American Enterprise Institute.

Es la primera vez que las empresas argumentan su caso ante un jurado, y el resultado podría tener efectos profundos en sus negocios y en cómo manejarán el uso de sus plataformas por parte de menores de edad.

KGM afirma que su uso de las redes sociales desde una edad temprana la hizo adicta a la tecnología y exacerbó su depresión y pensamientos suicidas. La demanda alega que esto se hizo a través de decisiones deliberadas de las empresas para hacer sus plataformas más adictivas, a fin de incrementar sus ganancias. Este argumento, si tiene éxito, podría frustrar el intento de las empresas de defenderse bajo el principio de libertad de expresión de la Sección 230, que las protege de cualquier queja por material publicado en sus plataformas.

“Inspirándose en las técnicas conductuales y neurobiológicas utilizadas por las máquinas tragamonedas y explotadas por la industria del cigarrillo, los demandados incrustaron deliberadamente en sus productos una serie de características destinadas a maximizar el compromiso juvenil para impulsar los ingresos publicitarios”, dice la demanda.

Se espera que ejecutivos, incluido el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, testifiquen en el juicio, que durará de seis a ocho semanas. Los expertos han comparado el proceso con los juicios contra las grandes tabacaleras que llevaron a un acuerdo en 1998 en que las empresas tuvieron que pagar miles de millones de dólares y restringir su publicidad.

“Los demandantes no son meramente daño colateral de un producto”, dice la demanda. “Son las víctimas directas de las decisiones de diseño intencionales tomadas por cada demandado. Son los recipientes intencionales de las características dañinas que los llevaron a incesantes tendencias autodestructivas”.

Las empresas tecnológicas niegan que sus productos perjudiquen deliberadamente a los niños, citando una gran cantidad de salvaguardas que han agregado a lo largo de los años y argumentando que no son responsables del contenido publicado en sus sitios por terceros.

“Recientemente, una serie de demandas han intentado culpar a las empresas de redes sociales por los problemas de salud mental de los adolescentes”, indicó Meta en una publicación reciente en su blog. “Pero esto simplifica un problema serio. Los clínicos e investigadores encuentran que la salud mental es un problema profundamente complejo y multifacético, y las tendencias sobre el bienestar de los adolescentes no son claras ni universales. Reducir los desafíos que enfrentan los adolescentes a un solo factor ignora la investigación científica y los muchos factores estresantes que impactan a los jóvenes hoy en día, como la presión académica, la seguridad escolar, los desafíos socioeconómicos y el abuso de sustancias”.

Un portavoz de Meta apuntó en una declaración reciente que la empresa está en fuerte desacuerdo con las acusaciones descritas en la demanda y que está “segura de que la evidencia mostrará nuestro compromiso de larga data con el apoyo a los jóvenes”.

José Castañeda, portavoz de Google, señaló que las acusaciones contra YouTube son “simplemente falsas”. En una declaración, dijo: “Proporcionar a los jóvenes una experiencia más segura y saludable siempre ha sido fundamental para nuestro trabajo”.

El caso será el primero de una serie de casos que comenzarán este año que buscan responsabilizar a las empresas de redes sociales por los efectos psicológicos nocivos en los niños.

En Nuevo México, los argumentos de apertura comienzan el lunes para un juicio sobre acusaciones de que Meta y sus plataformas de redes sociales no han protegido a los jóvenes usuarios de la explotación sexual, tras una investigación encubierta en línea. El fiscal general Raúl Torrez demandó a Meta y Zuckerberg a finales de 2023, quien luego fue retirado de la demanda.

Los fiscales insisten que Nuevo México no busca responsabilizar a Meta por su contenido, sino por su papel en la difusión de ese contenido a través de algoritmos complejos que proliferan material que puede ser dañino, diciendo que descubrieron documentos internos en los que empleados de Meta estiman que alrededor de 100.000 niños cada día son sometidos a acoso sexual en las plataformas de la empresa.

Meta niega los cargos civiles mientras acusa a Torrez de seleccionar documentos específicos y hacer argumentos “sensacionalistas”. La empresa dice que ha consultado con padres y fuerzas del orden para introducir protecciones en las cuentas de redes sociales, junto con configuraciones y herramientas para padres.

Un juicio que comenzará en junio en Oakland, California, será el primero en representar a los distritos escolares que han demandado a las redes sociales por daños a los niños.

Además, más de 40 fiscales generales estatales han presentado demandas contra Meta, alegando que está dañando a los jóvenes y contribuyendo a la crisis de salud mental juvenil al diseñar deliberadamente características en Instagram y Facebook que hacen adictos a los niños a sus plataformas. La mayoría de las demandas son federales, pero algunas son estatales.

TikTok también enfrenta demandas similares en más de una docena de estados.

Mientras tanto, otros países están promulgando nuevas leyes para limitar el uso de las redes sociales por parte de los niños. En enero, los legisladores franceses aprobaron un proyecto de ley que prohíbe las redes sociales para niños menores de 15 años, allanando el camino para que la medida entre en vigor en septiembre, a medida que la idea de establecer una edad mínima para el uso de las plataformas gana impulso en toda Europa.

En Australia, las redes sociales han revocado el acceso a unas 4,7 millones de cuentas identificadas como pertenecientes a niños desde que el país prohibió el uso de las plataformas por parte de menores de 16 años, según informaron las autoridades. La ley provocó debates intensos en Australia sobre el uso de la tecnología, la privacidad, la seguridad infantil y la salud mental, y ha llevado a otros países a considerar medidas similares.

El gobierno británico también dijo el mes pasado que considerará prohibir a los adolescentes el uso de las redes sociales mientras endurece las leyes diseñadas para proteger a los niños del contenido dañino y el tiempo excesivo frente a la pantalla.

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