Agencias / InsurgentePress/ Ciudad de México.- La sonda espacial, que está a más de seis mil millones de kilómetros de la Tierra y más allá de Pluto, ha identificado lo que parece ser una indicación del alcance mayor del la energía del Sol: un muro de hidrógeno. Es casi igual a lo que descubrió la misión Voyager hace 30 años, y proporciona más información sobre los límites del alcance del Sol.
“Asumimos que hay algo más allí fuera, otra fuente de luminosidad”, le dijo Randy Gladstone, autor del estudio e investigador en el Southwest Research Institute, a Gizmodo. “Si tenemos una oportunidad con Nuevos Horizontes, quizá podríamos hacer una imagen”.
La luz del Sol manda partículas cargadas hacía fuera, lo cual causa que las partículas de hidrógeno entre planetas en el espacio liberen una luz ultravioleta característica. Pero eventualmente, la energía del Sol debería disminuir, creando un límite en el cual el hidrógeno interestelar se acumula al borde de la presión exterior creada por la energía del viento solar.
Científicos capturaron una imagen completa de esta emisión ultravioleta utilizando el instrumento Alice de Nuevos Horizontes. Cuando analizaron la distancia del Sol, vieron más luminosidad en la señal. Esto podría venir de las partículas de hidrógeno más allá del sistema solar que están interactuando con los mayores alcances del viento solar, creando lo que parece ser un límite en la distancia, de acuerdo con un análisis publicado esta semana en el diario científico Geophysical Research Letters.
La sonda Voyager identificó una característica similar hace tres décadas. Recientemente, se analizaron de nuevo los resultados de Voyager y se llegó a la conclusión de que los científicos del mismo probablemente sobrevaloraron la fuerza de la señal. Pero en cuanto corrigieron los datos de Voyager, los resultados de Nuevos Horizontes eran casi exactamente igual.
Es posible que la señal sea algo diferente, afirma Gladstone, pero la corroboración de los datos por lo menos añade credibilidad a su existencia, ya si viene del muro de hidrógeno o de otra característica. Científicos tienen planeado observar la señal aproximadamente dos veces al año, de acuerdo con la publicación.

New Horizons escaneó el cielo ultravioleta siete veces entre 2007 y 2017. Cuando la sonda espacial viajó, vio que la luz ultravioleta cambiaba de una manera que admite las observaciones de hace décadas. Las tres sondas espaciales vieron más luz ultravioleta más lejos del sol de lo esperado si no hay pared. Pero el equipo advierte que la luz también podría ser de una fuente desconocida más alejada en la galaxia.
Después de que New Horizons sobrepase el objeto del sistema solar exterior conocido como ‘Ultima Thule’ en el día de Año Nuevo de 2019, la sonda continuará buscando el muro aproximadamente dos veces al año hasta el final de la misión, con suerte 10 a 15 años a partir de ahora.
Si la luz ultravioleta cae en algún punto, New Horizons puede haber dejado atrás la pared ; pero si la luz no se desvanece, entonces su fuente podría estar más adelante, viniendo de algún lugar más profundo del espacio, dice el miembro del equipo Wayne Pryor del Central Arizona College en Coolidge.
Nuevos Horizontes actualmente se está preparando para visitar al objeto del cinturón Kuiper 2014 MU69, una piedra de casi 30 kilómetros. Después de eso, continuará viajando a los límites del sistema solar.
Los límites del sistema solar son difíciles de definir. Además de la influencia del viento solar, está la teoría de la nube Oort, un círculo helado de cometas girando alrededor del Sol a un tercio del camino a nuestra estrella vecina más próxima.
Nuevos Horizontes continuará. Primero parará en 2014 MU69 y a continuación quizá en otros objetos del cinturón Kuiper, si recibe aprobación de la NASA. Luego, seguirá, pero el espacio es muy grande. Nuevos Horizontes no llegará hasta donde llegó Voyager hasta finales de la década de 2030. Es probable que estemos muertos antes de que de aleje del alcance de nuestro Sol.












