Agencias/Ciudad de México.- Un grupo de expertos vinculados a la ONU ignoró los avances en derechos humanos de los gobiernos de izquierda de México a partir de 2018 en un informe sobre desapariciones forzadas, dijo este lunes la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.
La primera mandataria desestimó las conclusiones del Comité contra la Desaparición Forzada (CED), según el cual en México persiste esta práctica criminal.
Este comité, compuesto por expertos independientes, anunció la semana pasada una “medida excepcional” para pedir a la Asamblea General que adopte una serie de acciones dirigidas al país.
Sheinbaum alegó que el CED no es parte de la ONU, sino que sólo está “vinculado” y que en su informe se analizan casos de 2009 a 2017 y las conclusiones las “extrapolan hasta 2025”.
Ignoraron “el trabajo que estamos haciendo para erradicar este terrible delito de la desaparición en nuestro país vinculado principalmente con la delincuencia organizada y no tiene nada que ver con la visión de los gobiernos” de izquierda, dijo la mandataria.
México es gobernado desde 2018 por el partido oficialista Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), que responsabiliza a presidencias anteriores de abusos de derechos humanos que se han denunciado en los últimos años.
Sin embargo, las desapariciones en el país se han mantenido durante los dos gobiernos de izquierda encabezados por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Sheinbaum.
Las conclusiones del CED se conocieron una semana después de que el gobierno presentara un informe que contabiliza más de 130,000 desaparecidos en el país.
El número de personas reportadas como no localizadas se ha multiplicado desde hace dos décadas luego de que el gobierno federal lanzara un polémico operativo militar contra los cárteles de las drogas.
El comité informó que solicitará a la Asamblea General de la ONU que considere “adoptar medidas para proporcionar la cooperación técnica, el apoyo financiero y la asistencia especializada” que México requiere para buscar e investigar las desapariciones, así como los vínculos entre funcionarios y criminales.
El pasado jueves, la cancillería mexicana rechazó este informe de con argumento de que es “tendencioso”.
Sheinbaum Pardo dijo que su gobierno mantiene una “comunicación permanente” con la oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU en México para exponer sus avances y explicar porque su gobierno rechaza el informe.

















