Agencias/Ciudad de México.- El Gobierno de México informó este martes que amplió las medidas previstas para contener la plaga del gusano barrenador, que afecta principalmente al ganado bovino, pero también a especies domésticas, silvestres y a los humanos.
En un comunicado, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) explicó que la ampliación de las facultades del Dispositivo Nacional de Emergencias de Sanidad Animal (Dinesa) se efectúa para “fortalecer las acciones de control y erradicación” del gusano barrenador del ganado (GBG), presente sobre todo en el sur de México.
“Por ello se amplían las medidas previstas en el Dinesa para prevenir, controlar y erradicar la miasis causada por el GBG, con el apoyo y colaboración de todos los sectores relacionados con la producción pecuaria y, de igual manera, de la población en general”, destacó.
Entre las medidas aprobadas se encuentra la obligada notificación de casos de esta enfermedad a la autoridad competente o la imposición de medidas higiénicas adicionales para los animales.
“El instrumento es de observancia obligatoria para las secretarías de Desarrollo Agropecuario de los estados, las y los propietarios, responsables o poseedores de animales susceptibles a la plaga.
“Las y los médicos veterinarios oficiales y de libre ejercicio, las y los importadores de ganado, organismos de certificación, laboratorios de pruebas, organismos auxiliares de sanidad animal, personas que ingresan y transitan en el país en compañía de animales susceptibles, así como vehículos contenedores de mercancías que provengan o que hayan transitado por países o regiones con brotes del GBG.

“Todos estos sujetos están obligados a notificar cualquier tipo de gusaneras al personal del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), organismo clave en la estrategia de prevención, control y erradicación del gusano barrenador del ganado a nivel nacional”, indicó la Sader en un comunicado.
La plaga reapareció en México hace poco más de un año, lo que provocó que Estados Unidos cerrara hasta en tres ocasiones su frontera a las exportaciones del ganado nacional, la última tras la detección de un caso en el norte del estado de Veracruz, el pasado 9 de julio.
“Las y los movilizadores de ganado bovino, bufalino, bisontes, ovino, caprino, porcino y aves deben cumplir con lo establecido en las disposiciones legales aplicables y presentar el Certificado Zoosanitario de Movilización (CZM) para cualquier traslado de animales.
“Los animales deben ser tratados con antiparasitarios de tres a cinco días antes de gestionar el CZM. Posterior al tratamiento y previo a la movilización, el ganado debe ser bañado por aspersión o inmersión con un producto insecticida de efecto larvicida y será sujeto a inspección física, con el fin de descartar la presencia de heridas y gusaneras.
“De ninguna manera deben movilizarse animales incapaces de mantenerse en pie, enfermos, fatigados, con heridas o con gusaneras, a fin de mitigar el riesgo de dispersión de la mosca del GBG”, señaló la Sader.
Las autoridades de ambos países firmaron en agosto pasado un plan de trabajo conjunto para fortalecer la estrategia binacional en esta materia, en campos como la inspección, trampeo, verificación en tránsito o liberación de moscas estériles.
Las importaciones de ganado desde México juegan un papel importante en Estados Unidos, promediando más de un millón de cabezas anuales durante décadas, lo que representa aproximadamente el 60 por ciento de las importaciones de ganado vivo y alrededor del 3 por ciento de la cabaña nacional.
Esto convierte a México en uno de los principales proveedores de ganado de bovino vivo hacia Estados Unidos.


















