Agencias/Ciudad de México.- La Secretaría de la Defensa Nacional confiscó 3 mil 255 tractocamiones y 1 mil 17 vehículos cisterna durante 2025, cifras que superan ampliamente los registros de años anteriores, según indicó el diario ‘El Universal‘.
Mientras que en 2024 se decomisaron 541 vehículos cisterna y en 2023 apenas 273, la cifra de 2025 representa un crecimiento exponencial.
Esta tendencia sugiere que los grupos delictivos han incrementado su dependencia de los vehículos de carga pesada para movilizar no solo combustible, sino también precursores químicos y drogas sintéticas como la metanfetamina líquida, según concluye el diario.
Los expertos coinciden en que, a diferencia de años anteriores, donde el enfoque era la vigilancia de ductos, ahora el objetivo se ha desplazado hacia la logística de transporte de las organizaciones criminales, golpeando sus redes de distribución en carreteras clave del país, en el marco del fortalecimiento del combate al narco y al robo de combustible impulsado por el Gobierno de Claudia Sheinbaum.
Un caso emblemático de esta tendencia ocurrió en Ensenada, Baja California, donde las autoridades mexicanas informaron sobre el aseguramiento de un tractocamión que transportaba 720 litros de metanfetamina líquida, el pasado 16 de enero.

Este episodio confirma por qué este tipo de vehículos son uno de los preferidos por los grupos criminales para el transporte de sus cargamentos ilícitos, ya que pueden ser modificados con compartimentos ocultos o tanques especializados para evadir las inspecciones convencionales en puntos estratégicos.
Los especialistas explican que el uso de tecnología ha sido fundamental para estos resultados.
La detección de narcóticos y precursores se realiza ahora de manera más eficiente mediante el uso de rayos X, binomios caninos y el procesamiento de denuncias anónimas.
Estos métodos permiten identificar irregularidades estructurales en las cajas de los camiones, como modificaciones en techos o fondos falsos, sin necesidad de descargar toda la mercancía.
Además del tráfico de sustancias, las más recientes cifras oficiales arrojan un preocupante panorama en el robo al autotransporte de carga.
México se mantiene como uno de los cinco países con mayor riesgo en este rubro, donde los delincuentes no solo buscan la mercancía, sino que ahora retienen los camiones para integrarlos a sus propias flotas de transporte ilegal, lo que complica aún más la cuestión de la seguridad en las autopistas.
















