Redacción InsurgentePress/Ciudad de México.- La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congeló las cuentas del Contralmirante Vidal Preciado Díaz Mirón ligado a un esquema que beneficio con contratos de la Secretaría de Marina (Semar) a la empresa Mexican Center of Communications and Naval Services (MCCNS) propiedad de su hijo, difundió este jueves en su edición impresa el periódico Reforma.
“(Preciado Díaz Mirón) muy probablemente forma parte de un esquema creado con el propósito de obtener recursos por parte de una dependencia gubernamental de manera ilícita y realizar operaciones con éstos a través del sistema financiero”, alegó la UIF, según documentos judiciales que mencionó Reforma.
El Contralmirante en retiro ha sido vinculado, de acuerdo a la investigación de Reforma, a Mexican Center of Communications and Naval Services (MCCNS), una empresa familiar que recibió adjudicaciones de la Semar.
La Marina rescindió tres contratos a Mexican Center of Communications and Naval Services (MCCNS), propiedad de Vidal Preciado Flores, hijo del contralmirante por la compra-venta de radares y calibración de equipos marítimos.
El pasado 9 de abril, el Órgano Interno de Control (OIC) de Semar publicó en el Diario Oficial tres edictos sobre procedimientos de rescisión de contratos adjudicados en 2014, 2015 y 2016 a MCCNS.
Los contratos fueron adjudicados a la compañía representada por Preciado Flores, pero no constan en Compranet ni en el portal de transparencia de Semar, por lo que se desconoce su monto o lo que se compró con ellos.
Los edictos del OIC de Semar están fechados el 27 de marzo, mismo día que medios de Yucatán reportaron que autoridades locales identificaron a Preciado Flores como el homicida del chofer de Uber Nestor Mariano Marín por una deuda de drogas.
Las rescisiones de los contratos 13-SCIA/068-2014 y 13-SCIA/021-2016 derivan de “no haber entregado la totalidad de los bienes estipulados”, mientras que el contrato 13-SCIA/037-2015 fue anulado “por no haber efectuado las pruebas HAT/SAT, así como el entrenamiento MINS para dos personas”.
Las siglas HAT/SAT se refieren a pruebas de calibración de equipos marítimos, como radares, que son la especialidad de Preciado Flores, quien es ingeniero en electrónica y “especialista en tecnología naval”, según su perfil en LinkedIn.
En su sitio de internet, MCCNS dice representar en México a quince marcas de equipos de tecnología naval, pero no menciona la Semar entre sus clientes, aunque sí incluye fotos de navíos de la Armada.
El 26 de junio, MCCNS fue inhabilitada por la Secretaría de la Función Pública para recibir nuevos contratos durante tres años y tres meses.
El pasado 31 de julio, un juzgado federal de Colima, concedió un amparo al contralmirante Preciado Díaz Mirón contra el congelamiento de sus cuentas, con base en criterios de la Suprema Corte sobre las facultades de la UIF.
Fuentes de la Marina confirmaron al periódico Reforma que la propia Secretaría denunció el incumplimiento de los contratos y espera la reparación del daño de la empresa MCCNS.
Sospechan de crimen ligado al caso de MCCNS en la torre Magnia
El pasado 15 de marzo, Nestor Marín fue ejecutado de un balazo en la cabeza en el noveno piso del edificio de oficinas Magnia Corporate de Mérida, en la que MCCNS compartía el espacio con firmas como Coca Cola y Nestlé.
De acuerdo con la Fiscalía General de Yucatán, Preciado Flores sacó el cadáver de su oficina con ayuda de su asistente, una estudiante de 24 años que está sujeta a proceso por encubrimiento.
Mabel Rosique, la asistente de Preciado, declaró que su jefe la amenazó de muerte y la obligó a ayudar a sacar el cuerpo de Marín en una maleta y luego abandonarlo en un basurero.
Preciado Flores -quien se encuentra prófugo desde marzo- ya tenía un historial de acusaciones penales e incidentes de tránsito relacionados con drogas en Yucatán.
Según publicaron medios locales en su momento, la probable causa del homicidio fue una deuda de 20 mil pesos por drogas que Marín distribuía a sus clientes.
El cadáver de Marín fue hallado el 17 de marzo en la zona de Chuburná, a una hora de Mérida.


















