Agencias/Ciudad de México.- Autoridades arrestaron a un hombre sospechoso de matar a 5 de sus vecinos en Texas, incluido un niño de 9 años, con un rifle tipo AR-15, luego de que la familia lo confrontó a altas horas de la noche por disparar rondas en su patio.
Francisco Oropesa, de 38 años, fue arrestado hoy, cuatro días después del tiroteo del viernes en la noche en el pueblo de Cleveland, al norte de Houston, de acuerdo con el Alguacil del Condado de Montgomery Rand Henderson.
Oropesa fue arrestado sin incidentes, dijo el Alguacil, sin precisar si el sujeto estaba armado o cómo las autoridades ubicaron en dónde estaba.

La Policía había utilizado drones y perros rastreadores de olores durante una amplia búsqueda que incluyó peinar un aérea muy boscosa a pocos kilómetros de la escena.
El Alguacil del Condado de San Jacinto, Greg Capers, dijo que Oropesa había escapado de la escena después del ataque que también dejó cuatro adultos muertos.
Agregó que sus agentes habían sido llamados a la casa del sospechoso al menos una vez antes por disparar rondas de tiros en su patio.
El pasado 28 de abril, las autoridades estadounidenses emprendieron la búsqueda del supuesto autor del tiroteo en Texas, de nacionalidad mexicana, que dejó un saldo de cinco personas muertas en el condado San Jacinto.
Las autoridades señalaron que Francisco Oropeza, de 38 años, huyó del lugar el viernes por la noche tras disparar a sus vecinos, incluido un niño de ocho años, luego de que le pidieran que dejara de disparar al aire en su jardín.
El jefe de la policía del condado San Jacinto, Greg Capers, dijo el sábado por la noche que las autoridades habían ampliado el radio de búsqueda a 32 kilómetros (20 millas) desde el lugar del suceso.
Los investigadores encontraron ropa y un celular cuando buscaban en una zona rural que incluía zonas de bosques densos, pero los perros perdieron el rastro, dijo Capers.
La policía recuperó el arma AR-15, que supuestamente utilizó Oropeza en los tiroteos, aunque las autoridades no estaban seguras si llevaba otra arma, indicó el jefe de policía.
“Ahora podría estar en cualquier parte”, comentó.
El ataque ocurrió cerca de Cleveland, al norte de Houston, en una calle en que, de acuerdo con algunos residentes, no es inusual escuchar que los vecinos disparen armas de fuego.
Capers señaló que las víctimas tenían entre 8 y 31 años y que se cree que todos eran hondureños. A todos les dispararon “del cuello para arriba”, señaló.
El ataque se suma a una oleada de incidentes violentos con armas de fuego que ha batido récords de frecuencia de tiroteos masivos en Estados Unidos en lo que va del año, en algunos casos con fusiles semiautomáticos.
Se han registrado homicidios masivos en lugares tan dispares como una escuela en Nashville, un banco en Kentucky, un salón de baile en el sur de California y ahora en un vecindario rural de Texas al interior de una casa de un piso.
Capers dijo que había 10 personas en la casa, algunas de las cuales acababan de llegar la semana previa, y que nadie más resultó herido. Dos de las víctimas fueron encontradas en una recámara, tendidas sobre dos niños en un aparente intento de protegerlos.
En la casa se encontraron tres niños cubiertos de sangre que fueron trasladados a un hospital, aunque estaban ilesos, dijo Capers.
La vocera del FBI Christina Garza dijo que los investigadores no creen que todas las personas al interior de la casa fueran parte de la misma familia.
Las víctimas fueron identificadas como Sonia Argentina Guzmán, de 25 años; Diana Velázquez Alvarado, de 21 años; Julisa Molina Rivera, de 31 años; José Jonathan Casarez, de 18 años; y Daniel Enrique Laso, de 8 años.

















