Agencias/Ciudad de México.- El grupo aéreo IAG, casa matriz de British Airways e Iberia, anunció que redujo sus pérdidas en el primer trimestre gracias a la reanudación del tráfico pospandemia y prevé volver a tener beneficios este año.

La gradual recuperación del tráfico aéreo, conforme caen las restricciones a la movilidad, hacen que IAG recorte sus pérdidas y espere resultados positivos a partir del actual segundo trimestre. Pero el beneficio después de impuestos al cierre de marzo sigue siendo en rojo y abultado: 787 millones desde los 1,074 millones perdidos en el mismo periodo de 2021. Uno de los lastres en enero y febrero fue la variante ómicron del coronavirus, además del propio componente estacional de este negocio.

El grupo registró una pérdida neta después de impuestos de 787 millones de euros (832 millones de dólares), frente a los 1,100 millones de euros (1,162 millones de dólares) en el primer trimestre de 2021, cuando varios países todavía estaban confinados debido al covid-19.

Los ingresos se han triplicado en los primeros tres meses del año hasta 3,400 millones de euros (3.590 millones de dólares), según el comunicado.

IAG señaló no obstante que su desempeño en el primer trimestre sufrió un “impacto a corto plazo negativo por la oleada de ómicron” de covid-19, que supuso la vuelta de las restricciones en los viajes internacionales y frenó a muchos viajeros.

Pero “la demanda se reanuda firmemente, como lo habíamos previsto. Anticipamos un regreso a la rentabilidad a partir del segundo trimestre y para el conjunto del año”, comentó el director general, Luis Gallego.

IAG dijo que había visto una fuerte recuperación de los viajes de negocios en el primer trimestre y que esperaba obtener beneficios operativos a partir del segundo trimestre y para todo el año.

La relajación de las restricciones de viaje impuestas por los Gobiernos, especialmente en Reino Unido, dio lugar a una mejora de la demanda de viajes, dijo, sin impacto notable de la guerra en Ucrania.

“La demanda se está recuperando con fuerza, en línea con nuestras expectativas previas”, dijo Gallego, quien añadió que la compañía está centrada actualmente en mejorar las operaciones, la experiencia de los clientes y su capacidad de recuperación operativa.

El CEO de IAG, Luis Gallego, ha confirmado esta mañana que “la demanda se está recuperando con fuerza, en línea con nuestras previsiones. Esperamos recuperar la rentabilidad a partir del segundo trimestre en adelante y en el ejercicio completo”. El primer ejecutivo explica que “las pérdidas de las operaciones del grupo se redujeron significativamente en el primer trimestre en comparación con el ejercicio anterior. Estos resultados reflejan la estacionalidad de nuestro negocio, el impacto de ómicron y los costes asociados con el incremento de las operaciones”.

La compañía que engloba a British, Iberia, Vueling y Aer Lingus cuenta con un colchón de efectivo de 8.184 millones, lo que supone un incremento de 241 millones desde el 31 de diciembre. También mejora el circulante gracias al impulso en las reservas. La firma tiene 4.176 millones en financiación no dispuesta para fines generales y aviones. Con ello, la liquidez total asciende a 12.360 millones.

British Airways (BA) se enfrenta a problemas con el reclutamiento del personal y la reducción del volumen de tráfico del principal aeropuerto y “hub” del Reino Unido, el londinense Heathrow, que le dificultan la puesta en servicio de su capacidad operativa.

Luis Gallego, consejero delegado de International Airlines Group (IAG)- al que pertenecen BA, Iberia, Aer Lingus, Vueling y Level-, ha recordado este viernes que en Reino Unido no se habilitó un programa semejante a los ERTE españoles para paliar los efectos en el empleo del parón de actividad por la covid, por lo que la aerolínea de aquel país despidió a 10.000 personas.

Ahora, con la rápida recuperación de la actividad derivada de la eliminación de restricciones al tráfico, no tiene suficiente personal para cubrir el crecimiento de la oferta, a lo que se suma el aumento del absentismo laboral por la expansión de ómicron, desde el 4% en condiciones normales hasta el 7%.

A ello se une la dificultad para incorporar empleados en Reino Unido por la escasez de personal tras el Brexit y porque la exigencia de justificar los trabajos de los últimos cinco años dilata el proceso de contratación en 103 días.

El problema es más acusado con el personal de rampa porque, además de que la oferta es escasa, deben competir con otros proveedores del servicio en tierra (“handling”) para captar efectivos.

Al tiempo, el aeropuerto de Heathrow, la base de BA, se está dimensionando para un volumen de operaciones más bajo del que calcula British, que se está viendo obligado a reducir vuelos y a adquirir capacidad de otras aerolíneas.

Especial atención en esta recuperación merece la punta de lanza del grupo, British Airways: “Como consecuencia de la mayor recuperación de capacidad que está viviendo la aviación comercial en toda su historia, la industria se está enfrentando a retos y British Airways no es una excepción. La positiva eliminación de las estrictas restricciones a los viajes en el Reino Unido, combinada con una gran demanda acumulada, ha contribuido a un abrupto aumento en la capacidad. En este momento, la aerolínea está centrada en mejorar las operaciones, mejorar la experiencia del cliente y reforzar la resiliencia operativa”.

Se espera la apertura de una posible base estacional en Madrid para capear posibles colapsos en Londres motivados especialmente por falta de personal y tambien debido a que la infraestructura se está redimensionando por debajo de las necesidades de su mayor aerolínea, según ha remarcado Gallego ante la prensa. De momento, IAG reconoce una moderación de la capacidad planeada en Heathrow. También se está acelerando la contratación de personal, tras el despido de 10,000 empleados en el primer año de pandemia, y la aerolínea se apoyará en aliados como American Airlines, Finnair e Iberia Express para sacar adelante su producción.

Como muestra de la reactivación de las operaciones, los ingresos de IAG en el primer trimestre llegan a los 3.435 millones, frente a 968 millones en el mismo periodo de 2021. Los ingresos de pasaje por asiento y kilómetro operado suben un 76%, de 3.07 céntimos a 5.41. Y el coeficiente de ocupación media de los aviones salta del 45.8% de hace un año al 72.2%. Las españolas Iberia y Vueling son las que han llevado los vuelos más ocupados, con ratios del 76% y 77%, respectivamente. Aer Lingus ha operado con sus aparatos al 57% y British los ha llenado al 71%.

Mayor actividad se traduce en mayores costes, con un alza del 46% excluido el combustible en los costes unitarios. El gasto de personal crece un 65%, hasta los 1,045 millones; el de combustible se multiplica casi por cuatro, llegando a 918 millones, y así se comportan también los gastos por handling, tasas, etcétera.

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