Soy oaxaqueño, y como muchos de mis coterráneos también tuve la necesidad de comenzar a laborar desde muy joven. Esto me ha servido para forjar el carácter, y así comprender que el trabajo y el estudio son las herramientas más poderosas que tiene el ser humano para ser libre; pero, sobre todo, para ser mejor. Cursé la Licenciatura en Economía en la Universidad del Valle de México entre los años 1978 y 1981; también realicé allí estudios en Administración Pública. Desde entonces me convertí en un apasionado defensor de los principios de la democracia al servicio público. Fue por esa razón que el primer movimiento democrático en el estado de Oaxaca se convirtió desde entonces en el principal motor de mis esfuerzos desde hace ya casi una década.