Agencias/Ciudad de México.- Es el problema de la gallina y el huevo: los restaurantes luchan con los precios récord de los huevos en Estados Unidos, pero sus omelets y sus huevos rancheros podrían ser parte del problema.
El desayuno está en auge en los establecimientos de Estados Unidos. First Watch, una cadena de restaurantes que sirve desayunos, almuerzos y comidas, casi cuadruplicó el número de sus sucursales en la última década, alcanzando las 570. Eggs Up Grill tiene 90 restaurantes en nueve estados del sur, en comparación con 26 en 2018. Another Broken Egg Café, con sede en Florida, celebró la inauguración de su restaurante número 100 el año pasado.
Las cadenas de comida rápida también han añadido más platillos para el desayuno. Starbucks, que lanzó los “egg bites” en 2017, ahora tiene un menú de desayuno con 12 platillos diferentes que contienen huevos. Wendy’s reintrodujo el desayuno en 2020 y ofrece 10 platillos con huevos.
El sitio web de reseñas Yelp informó que, el año pasado, se abrieron en Estados Unidos 6.421 restaurantes de desayunos y almuerzos, 23% más que en 2019.
En tiempos normales, los productores podrían satisfacer la demanda de todos esos huevos. Pero el actual brote de gripe aviar, que hasta ahora ha obligado a las granjas a sacrificar más de 145 millones de pollos, pavos y otras aves, ha provocado una escasez de suministros y un aumento en los precios. En enero, el precio promedio de los huevos en Estados Unidos alcanzó la cifra récord de 4.95 dólares por docena.
El porcentaje de huevos que van a los restaurantes de Estados Unidos en comparación con otros lugares, como supermercados o fabricantes de alimentos, no está disponible públicamente. U.S. Foods, un proveedor de restaurantes, y Cal-Maine Foods, el mayor productor de huevos enteros en Estados Unidos, no respondieron a solicitudes de comentarios de The Associated Press.
Pero es casi seguro que la demanda de los restaurantes va en aumento. El tráfico de clientes en esos sitios de Estados Unidos ha crecido más desde 2019 para las comidas matutinas, según la firma de investigación de mercado Circana. Las horas previas al almuerzo representaron 21% de las visitas totales a restaurantes en 2024.
Los sándwiches de desayuno son el producto más popular en las visitas matutinas, señaló Circana, y 70% de los sándwiches de desayuno en los menús de Estados Unidos incluyen huevos.
Ricky Richardson, CEO de Eggs Up Grill, comentó que los restaurantes de desayuno despegaron después de la pandemia de COVID porque la gente anhelaba comodidad y conexión. A medida que la inflación encareció los alimentos, los clientes vieron el desayuno y el almuerzo como opciones más asequibles para comer fuera, dijo.
El crecimiento en la demanda de los restaurantes revierte un patrón que surgió durante la pandemia, cuando los consumidores intentaron abastecerse de huevos para uso doméstico, pero los restaurantes necesitaban menos, según Brian Earnest, economista sénior de proteínas animales de CoBank.
Desde entonces, las preferencias cambiantes han impuesto una mayor presión en el mercado. Los estadounidenses buscan cada vez más proteínas con pocos ingredientes añadidos, y los huevos cumplen con ese requisito.
“Los consumidores piensan que los huevos son realmente frescos, así que, si preparas algo con huevos, sabes que es fresco”, dijo Earnest.
Para abordar las preocupaciones sobre los derechos de los animales, McDonald’s y algunas otras empresas han adoptado el uso de huevos 100% de gallinas no enjauladas, lo que limita el número de proveedores. Diez estados, entre los que están California y Colorado, han aprobado leyes que exigen que los huevos que se venden provengan de entornos libres de jaulas.
“Esto hace que el mercado sea mucho más complicado de lo que era hace 20 años”, dijo Earnest.
El aumento en los precios afecta gravemente a los restaurantes. La semana pasada, los precios mayoristas de los huevos alcanzaron un promedio nacional de 7,34 dólares por docena, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Eso fue un incremento de 51% con respecto a los primeros días del año. Los costos mayoristas pueden ser más altos que los precios minoristas, ya que los supermercados utilizan los huevos como un producto con pérdidas para atraer a los clientes.
Algunas cadenas, como Waffle House, han añadido un recargo para ayudar a compensar el costo de los huevos. Otros pueden recurrir a sustitutos, como el almidón de tapioca, para algunas recetas, o eliminar del menú los platillos con huevos, dijo Phil Kafarakis, presidente y CEO de la International Foodservice Manufacturers Association (Asociación Internacional de Fabricantes de Servicios Alimentarios).
Chris Tomasso, presidente y CEO de First Watch, dijo que los huevos son indispensables para la marca de la cadena y se encuentran en la mayoría de sus ofertas, ya sea en el centro del plato o como ingrediente en masas. Hasta ahora, dijo, la empresa ha podido obtener los huevos que necesita y no cobra extra por ellos.
First Watch también ha aumentado el tamaño de las porciones de platillos que no son de huevo, como carne y papas, dijo Tomasso.
Richardson, de Eggs Up Grill, comentó que recientemente se reunió con franquiciatarios para analizar la posibilidad de añadir un recargo, pero decidieron no hacerlo.
“Los huevos siempre han sido y seguirán siendo una parte importante de la alimentación de los estadounidenses”, afirmó Richardson.
Las exportaciones de huevos de Brasil crecieron un 57 % en febrero, hasta las 2,527 toneladas, a consecuencia del fuerte aumento de la demanda de Estados Unidos, país donde se han disparado los precios de este alimento, informaron este miércoles fuentes del sector.
El aumento de las ventas se debió directamente al vertiginoso aumento del 93.4% de las exportaciones a Estados Unidos, que compró 503 toneladas de huevos a las granjas brasileñas, según datos de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA).
Gracias a este incremento, Estados Unidos se colocó como segundo mayor cliente de los huevos brasileños, casi al mismo nivel que Emiratos Árabes Unidos, mayor cliente del país suramericano y que registró un leve descenso del 2.6 % en sus pedidos.
La patronal también destacó el aumento del 111% de las exportaciones a Japón y las importantes compras por parte de dos nuevos mercados: México, con 252 toneladas y Angola, con 203 toneladas de huevos.
Al igual que en Estados Unidos, los huevos también también se han ubicado Brasil como uno de los productos que está experimentando una inflación más elevada, que llegó al 15.4 % en el último mes, según cifras oficiales divulgadas este miércoles.
No obstante, la ABPA recalcó que las exportaciones de huevos suponen «menos de un 1% del total producido en Brasil», por lo que el aumento de las ventas internacionales tendrán un impacto limitado en los precios del mercado interno.
Un negocio de animales de granja en Houston recientemente vendió 100 gallinas en cuatro días, una cifra que suele alcanzar en tres semanas. Con el precio de los huevos por las nubes, varios estadounidenses están optando por producir los suyos en casa.
“En las últimas semanas hemos notado un aumento dramático en la demanda de gallinas, la gente quiere comprarlas porque los precios de los huevos han subido o simplemente no hay huevos disponibles. Nuestras ventas de aves de corral se han duplicado o incluso triplicado”, dice John Berry, de 43 años, gerente de Wabash, donde también venden alimento para estas aves.
La docena ha llegado a superar los 10 dólares en las versiones premium, y 6 dólares los más básicos en algunos supermercados, más del doble de su precio habitual. En Seattle (noroeste), un restaurante fue asaltado de madrugada la semana pasada, para robarle más de 500 huevos de su almacén.
Berry explica que la mayoría de sus nuevos clientes recién se inician en la crianza. Es el caso de Arturo Becerra, quien recientemente compró 10 gallinas, por las que pagó 400 dólares. En el alimento para un mes gastó 20 dólares.
Y el último lunes compró más. “Voy a comprar otras 5, pero quiero comprar otras 10 más porque la familia es grande”, cuenta. Todas las que tiene aún son ejemplares jóvenes y deben empezar a poner huevos en un par de semanas.
El reciente rebrote de la gripe aviar, que afectó por primera vez a Estados Unidos en 2022, golpea duramente a las grandes granjas avícolas.
En varias ciudades de Texas está permitida la crianza de aves de corral en el patio de las casas, cumpliendo con normas sanitarias. “Ahora ya tengo espacio donde ponerlas y aparte porque el huevo se fue muy arriba, está muy caro. A lo mejor sale más barato comprando gallinas y criándolas, pienso yo”, comenta este hombre de origen mexicano de 57 años, residente en Houston.
“Pienso que con un huevo por gallina al día, voy a estar bien”, agrega. Bill Underhill, un contratista de la construcción de 62 años y habitual criador de gallinas, también fue a comprar dos más.
“Escuché a alguien decir que los huevos costaban unos 10 dólares la docena, ya estaba pensando en comprar un par de gallinas más, compro un par cada dos meses, porque algunas eventualmente mueren y dejan de poner, así que voy a mantener el flujo de huevos en mi familia”, comenta.
En Estados Unidos, el virus se está encontrando no solo en aves de corral, sino también en vacas lecheras. Hasta el 10 de febrero también se habían detectado 68 casos en humanos desde principios del año pasado, uno de ellos fatal. La mayoría están relacionados con contactos conocidos con animales infectados, según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
El hombre que murió se contagió “tras la exposición a una combinación de aves silvestres y una bandada de aves de corral no comerciales”, dijeron las autoridades sanitarias.
El CDC afirma que el riesgo de gripe aviar para el público en general sigue siendo “bajo”, pero publicaron directrices de seguridad para los propietarios de aves. Según el Centro, “las personas con exposiciones laborales o recreativas a aves u otros animales infectados con este virus tienen un mayor riesgo de infección”.
Berry dice que luego de sacrificar a las gallinas infectadas no hay animales para reemplazarlas inmediatamente, pues nadie tiene millones de gallinas adicionales de respaldo.
“Hay una generación de pollas que está esperando crecer para reemplazar a las que perdimos. Pero, como en cualquier momento de escasez, la demanda aumenta (…) Los huevos se conservan durante bastante tiempo y, si puedes encontrarlos, compras más, pero tu vecino también puede”, sostiene Berry. “Parece que pasarán unos dos o tres meses para que la cosa mejore”, agrega.
El reciente rebrote de la gripe aviar, que afectó por primera vez a Estados Unidos en 2022, golpea duramente a las grandes granjas avícolas.
Más de 21 millones de gallinas ponedoras han sido sacrificadas este año debido a la enfermedad, según datos publicados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. En diciembre, 13.2 millones corrieron la misma suerte.
Todo ello ha hecho subir los precios de los huevos, que además han desaparecido de algunos supermercados, preocupando a los consumidores.


















