Agencias/Ciudad de México.- Las regulaciones que aprobó el Senado de la República para prohibir el uso de vapeadores entre adolescentes detonó un aumentó en su venta en el mercado negro en México en los últimos años, reportó el periódico ‘Milenio‘.
En 2020, iniciaron los esfuerzos del Gobierno mexicano para evitar el consumo de vapeadores entre la juventud , con un decreto del entonces Presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) que prohibía la importación del producto al país.
López Obrador impulsó esa iniciativa debido a la adicción de su hijo (Jesús Ernesto) en esa fecha menor de edad, al consumo de vapeadores de moda en México, de acuerdo a tarjetas informativas de la Secretaría de la Defensa (Sedena), cuyos médicos atendieron en hospitales militares.
Posteriormente, en 2022, se extendió el alcance con un segundo decreto que prohibía la circulación y comercialización de cualquier sistema electrónico de administración de nicotina.
A pesar de ello, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continúa (Ensanut) advierte que entre 2021 y 2023 el porcentaje de adolescentes usuarios de vapeadores, de entre 10 y 19 años, pasó de 1,8% a 4,3%, es decir, aumentó de 392.600 a 955.900.
No obstante, la cifra puede ser mayor. Especialistas en la materia consultados por el medio mexicano estiman que la cantidad de jóvenes consumidores sea superior al millón de personas.
El pasado 9 de diciembre, la Cámara de Diputados aprobó una iniciativa de ley para castigar “la adquisición, preparación, conservación, producción, fabricación, mezclado, acondicionamiento, envasado, transporte con fines comerciales, almacenamiento, importación, exportación, comercio, distribución, venta y suministro de cigarrillos electrónicos, vapeadores o cualquier otro dispositivo análogo”.
La reforma a la Ley General de Salud, prevé sanciones a quienes incurran en este delito (que no incluye portación) de 1 a 8 años de prisión y multas que oscilan entre los 11.000 hasta los 226.280 pesos (entre 611 y los 12.500 dólares).
¿Por qué buscan prohibirlos?
La aparición de estos dispositivos se remite al año 2003, cuando se presentaron como una alternativa para dejar los cigarrillos de tabaco. A pesar de ello, su comercialización se popularizó entre jóvenes debido a que se empezaron a vender con diferentes sabores y en plazas comerciales.
El director operativo y de patronatos de Centros de Integración Juvenil, el doctor Ángel Prado García, considera que, si su objetivo era ser una alternativa para dejar de fumar, la venta de los vapeadores debió restringirse a las farmacias.
Organismos como el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y, en México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), advierten sobre los daños que generan estos dispositivos.
En 2022, la Cofepris advirtió que estos productos tienen más de 30 sustancias no declaradas en el empaque, cuyo consumo es perjudicial a la salud.
Dos años después, la revista científica International Journal of Environmental Research and Public Health advirtió que el 80% de las muestras de aerosol analizadas excedían los límites permitidos de benceno, un compuesto cancerígeno, y el 45% tenían excesos de niveles de tolueno.
Aunado a ello, los vapeadores se asocian con afectaciones a la presión arterial y la frecuencia, sin mencionar las lesiones pulmonares que provoca, y las cuales han sido denominadas como Evali, un trastorno que en México ya ha generado alertas sanitarias, como ocurrió en febrero de 2020, en San Luis Potosí (centro), cuando se detectó el caso de un joven de 18 años.
El pasado 10 de diciembre, el Senado de la República aprobó modificaciones a la Ley General de Salud, que prohibió los cigarrillos electrónicos, vapeadores, sistemas o dispositivos análogos y otras materias en el país.
Los legisladores del oficialista Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) y aliados de los partidos del Trabajo y Verde Ecologista (PT-PVEM), emitieron 76 votos a favor, para promulgar las nuevas restricciones a la venta y consumo de vapeadores, que enviaron al Ejecutivo Federal para sus efectos constitucionales.
En ese contexto, el senador de Movimiento Ciudadano (MC) Luis Donaldo Colosio Riojas advirtió que la ruta prohibicionista en materia de cigarrillos electrónicos y vapeadores, significa una salida fácil del Gobierno Federal que ha renunciado a la tarea de regular, vigilar y acompañar con estándares sanitarios o una investigación seria a ese problema de salud.
Al respecto, la senadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Karla Guadalupe Toledo Zamora, consideró que los cambios a la Ley en la materia no resuelven los problemas actuales ni los atienden de fondo.
Prohibir el uso de vapeadores, añadió, no eliminará su consumo, por el contrario, el mercado negro estará activo y circulará entre la juventud, sin una regulación, control sanitario ni supervisión, por lo que su salud se dañará aún más.
En ese contexto, la legisladora de Acción Nacional (PAN), Gina Gerardina Campuzano González, señaló que mientras que ‘la prohibición no acabará con el vapeo, sino que entregará el mercado al crimen organizado; es un mercado negro multimillonario sin supervisión”.


















