El director ejecutivo de Twitter, Jack Dorsey, fue víctima del grupo de hackers OurMine, el mismo que vulneró la cuenta de Facebook del fundador de dicha red social, Mark Zuckerberg.

Twitter sigue a la baja

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Agencias / InsurgentePress, Ciudad de México.- A mediados de febrero de este mismo año, Twitter dio a conocer públicamente los resultados financieros de su último trimestre fiscal; unas cifras que fueron interpretadas como un auténtico desafío para Jack Dorsey pues, si bien alcanzaban los ingresos previstos, también revelaban un estancamiento en el crecimiento de usuarios.

Una situación que, tal y como reflejan los datos correspondientes al balance del segundo trimestre, ha empeorado. De hecho, la entidad no ha alcanzado las previsiones de facturación, y no solo eso, sino que, durante este periodo, perdió casi un 9% en las transacciones electrónicas (tras el cierre de Wall Street). Unos números que no reflejan la vuelta del CEO y que nos han llevado a analizar la evolución de la red social con más detalle.

No obstante y antes de entrar en mayores vicisitudes, centrémonos en los datos del segundo trimestre. Así, la entidad vio aumentar sus ingresos en un 20% hasta los 602 millones de euros, cinco por debajo de lo esperado por los analistas.

El número de usuarios también aumentó, en concreto, tres millones; que vienen a sumar una subida 313 millones frente a los 304 que consiguió la firma durante el mismo trimestre del año pasado. Un crecimiento poco significativo y unas malas noticias a las que hay que sumar las pérdidas netas de 107 millones que ha experimentado en estos últimos tres meses.

Tampoco podemos perder de vista que no es la primera vez que ocurre algo así, sino que la multinacional lleva arrastrando el problema desde hace ya unos meses. De hecho y aunque la entidad sumó 4 millones de usuarios tras el regreso de su CEO, cerraba el cuarto trimestre de 2015 sin incremento alguno por primera vez. No fue hasta abril cuando la entidad anunció que había comenzado a crecer de nuevo, sumando 5 millones de nuevos usuarios.

Por fortuna y en cuanto a la inversión de los anunciantes, Twitter ingresó 535 millones de dólares, un 18% más que el año anterior y una cifra que evidencia que la publicidad sigue siendo el principal motor de su economía. El 89% le llegó de los anuncios móviles, un 1% más que en el mismo periodo del año anterior. La empresa, asimismo, superó las ganancias por acción estimadas (de los 10 a los 15 dólares); unos datos que aportan algo de luz a los resultados globales.

Jack Dorsey, en todo caso, no se muestra preocupado, sino que asegura que han hecho “un gran progreso” en sus prioridades durante este trimestre. “Confiamos en la hoja de ruta de nuestros productos y estamos viendo el beneficio directo de nuestros cabios recientes en un mayor compromiso y uso”, comenta. “Twitter está cambiando la definición de las redes sociales y estamos liderando el camino, y aunque la transición es más lenta de lo que esperábamos, creemos que traerá beneficios el próximo año”, remata.

De hecho, Twitter pretende atraer nuevos usuarios de la mano de sus nuevos acuerdos con las ligas profesionales de baloncesto y fútbol americano de los Estados Unidos para retransmitir en vivo los partidos de la NBA y NFL; y no solo eso, sino que la plataforma acaba de lanzar una nueva campaña de marketing para tratar de explicar su servicio.

Una iniciativa que dio a conocer este mismo lunes y unos planes con los que intenta aclarar en qué consisten sus servicios: “Twitter es una fuente de noticas, entretenimiento y política que abarca desde grandes eventos a intereses de todos los días”.

La propuesta, curiosamente, no es única en su especie sino que solo ha pasado un año desde que –coincidiendo con el lanzamiento de Moments-, la entidad publicase un anuncio de televisión que se emitió durante la World Series y que hacía referencia a cómo los usuarios podían seguir sus deportes favoritos a través de tuits que incluyen textos y archivos multimedia. El spot, sin embargo, no logró hacer reaccionar a los usuarios ni, por lo tanto, impactó de ninguna manera en su crecimiento.

En todo caso y tal y como dice la propia Twitter, no podemos perder de vista la popularidad de su marca “el 90% de las personas de todo el mundo la reconoce”, comenta. ”Los anuncios están destinados a la gente a entender que Twitter no es realmente una red social tipo Facebook para conectar con amigos y familiares”, añade.

En todo caso, todavía habrá esperar al menos tres meses más para conocer su repercusión. Además, es probable que el problema no radique en que los potenciales usuarios desconozcan en qué consiste exactamente esta red social, sino en que el público no sienta la necesidad de usarla y se decanta por otro tipo de herramientas (la web, Google News, agregadores de noticias, Facebook, etcétera).

No obstante, Twitter sigue remando en esa dirección: la de demostrar que se trata de algo más que un lugar en el que dejar un sencillo mensaje. Unos esfuerzos que está destinando a los eventos en vivo y a los vídeos. Un punto en el que no podemos perder de vista el papel que tuvo en la retransmisión en directo del debate que tuvo lugar en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos sobre el control de las armas.

“El de hoy es un ejemplo de lo que nos impulsa; Twitter y Periscope llegan donde otras cámaras no lo hacen y permiten experimentar las noticias a través de los ojos de las personas que las viven”, comentó Kayvon Beykpour, CEO de Periscope, aprovechando la coyuntura. Otras de las mejoras que atañen a los vídeos es el incremento de la duración de los que se pueden cargar en el servicio (140 segundos) y la apuesta por el 360.

En todo caso, no se trata de las únicas novedades, sino que la red social ha experimentado una serie de cambios más que notables durante el último año. Los últimos han sido la modificación en las cuentas verificadas y el incremento del tamaño de los GIFs que podemos subir en la web.

Por otra parte, la entidad ha llegado recientemente a un acuerdo con el Transport for London para avisar en caso de retrasos en el metro, ha añadido tarjetas de audio con las que escuchar canciones de Spotify en su timeline, y se prepara para permitir que imágenes y nombres de usuario se excluyan de su límite de 140 caracteres. La llegada de los corazones, el lanzamiento de Moments y las encuestas han sido también significativos.

A pesar de estas propuestas y al margen de los financieros, la entidad también se ha enfrentado a otra clase de problemas en este periodo. Para empezar, Twitter se encuentra en el centro de una polémica realcionada con la actriz Leslie Jones, protagonista de la nueva película de Cazafantasmas y blanco de insultos en esta plataforma de microblogging.

Un acoso que, por otra parte, el gigante tecnológico decidió empezar a tomarse en serio en enero y que se plasmó en el bloqueo de Yiannopoulos –conocido por criticar a las mujeres, participar en debates como el de Gamergate de un modo poco afortunado, etcétera-, un bloqueo que ha supuesto que muchos tilden a Twitter de censor y lo acusen de ir en contra de la libertad de expresión. Incluso WikiLeaks la ha llamado ciberfeudalista y la ha amenazado con crear su propia alternativa.

Un caso que nos hace acordarnos de otros como el de Politwoops, que la compañía se vio obligada a reabrir por el mismo argumento. En aquella ocasión, incluso se consideró la aplicación como un servicio público que fomenta la transparencia entre los políticos y los ciudadanos, un objetivo que le valió incluso las disculpas de Jack Dorsey. Algo que, sin embargo, no ha evitado que se cerrase PostGhost, otra web que permitía ver tuits borrados por usuarios verificados.

Otro de los casos en los que se ha visto inmersa ha sido en la filtración de millones de cuentas que, hace dos meses, planteó que la plataforma podría haber sido hackeada y dio a conocer los credenciales de 32 millones de usuarios.