El instrumento infrarrojo HAWK-I del Very Large Telescope de Chile capta la imagen más detallada de la nebulosa de Orión conseguida hasta la fecha.

Obtienen la imágen más nítida de Orión

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Agencias / InsurgentePress, Ciudad de México.- Un equipo internacional de astrónomos ha logrado observar las profundidades del corazón de la nebulosa de Orión como jamás se había hecho.

Los científicos han podido captar estas detalladas fotografías utilizando el instrumento infrarrojo HAWK-I, instalado en el observatorio del Very Large Telescope (VLT) de Chile.

El hallazgo, que nos permite ver la famosa nebulosa situada a 1.350 años luz de la Tierra, plantea desafíos importantes al argumento que explicaba la historia de la formación de Orión.

La fotografía tomada por el Very Large Telescope ha permitido desvelar diez veces más enanas marrones y objetos aislados de masa planetaria de los conocidos hasta ahora.

Esta conocida nebulosa se encuentra en la constelación de Orión y es visible desde nuestro planeta. Sus características se asemejan a una “mancha borrosa” en la espada de Orión.

La cercanía de la nebulosa ha convertido a Orión en un “laboratorio de pruebas” para que los investigadores estudien los mecanismos de formación estelar y calcular cuántas estrellas de masas diferentes se forman.

“Para poder limitar las teorías actuales sobre formación estelar es muy importante comprender y conocer cuántos objetos de baja masa se encuentran en la nebulosa de Orión. Ahora somos conscientes de que la manera en que se forman estos objetos de muy baja masa depende de su entorno”, explica Amelia Bayo, científica de la Universidad de Valparaíso (Chile) y del Instituto Max Planck de Astronomía (Alemania).

Las fotografías captadas por el instrumento HAWK-I han creado un gran revuelo, dado que han permitido a los investigadores descubrir muchos más objetos de baja masa de los que se pensaba hasta la fecha.

Esta inesperada riqueza sugiere que la propia nebulosa de Orión podría estar formando muchos más objetos de este tipo en comparación con otras regiones estelares más cercanas y menos activas.

Las observaciones realizadas sugieren además que el número de objetos de tamaño planetario a detectar en el futuro podría ser más amplio. Conocer un poco mejor Orión, gracias a imágenes como las publicadas en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, nos permitirá comprender un poco mejor la historia de este tipo de nebulosas.

Rastrear y analizar al detalle estas gigantescas nubes de gas interestelar nos dará pistas para saber más acerca de la formación de las estrellas.

Crédito: ESO/H. Drass et al.
Crédito: ESO/H. Drass et al.