Lucha Iglesia Católica por frenar matrimonio homosexual en el País

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Texto-Notiese/Ciudad de México.- En fechas recientes hemos visto avanzar significativamente la validación jurídica del matrimonio igualitario en la Suprema Corte de Justicia de la Nación y algunos congresos estatales, a partir de casos específicos o esfuerzos organizativos por alcanzar la tan anhelada igualdad de derechos en este ámbito. Sumado a ello, el pasado 17 de mayo el titular del ejecutivo federal se comprometió a firmar y presentar al Congreso de la Unión una iniciativa para elevar el derecho al matrimonio sin discriminación, a nivel constitucional.

A raíz de esto, y en particular de la iniciativa presidencial, escaló en el escenario social, desde los púlpitos y la opinión pública, el escarnio religioso contra la posibilidad de ampliar la concepción jurídica del matrimonio para hacer justicia al principio de igualdad de todas las personas ante la ley. Este escarnio por parte líderes religiosos de la iglesia católica y algunas iglesias evangélicas tomó rostro de denostación, agresión verbal, condenación, discriminación e incitación al odio y la violencia contra las personas y colectivos que, desde su diversidad de preferencias sexuales, reclaman un derecho justo y necesario en una sociedad democrática y laica. (art. 40 Constitucional)

Como iglesias y personas de fe, denunciamos que estos comportamientos representan una clara violación al marco de laicidad que rige a nuestro país, además de traicionar los principios éticos fundamentales de las religiones (cristianas y no cristianas) que coinciden en el amor, el respeto, la comprensión, la solidaridad entre las gentes:
Al entrometerse en un asunto concerniente al terreno del Estado con la intención de imponer una creencia particular, las jerarquías de la iglesia católica y las iglesias evangélicas violan el principio de separación del Estado y las iglesias contemplado en el artículo 130 de nuestra Constitución Política,
También contravienen los artículos 40 y 115 donde se deja claro que “nadie puede invocar sus creencias para determinar la naturaleza de una institución pública, como es el matrimonio” (Elisur Arteaga Nava en La Crónica, 24 julio 2016);
al mismo tiempo, violan el principio de libertad religiosa establecido en el artículo 24 de nuestra Carta Magna, al pretender imponer a toda la sociedad una concepción del matrimonio producto de una interpretación específica de la fe de forma autoritaria y sin argumentos científicos; que no es compartida por la mayoría de la población y ni siquiera por todos los miembros de sus propias confesiones;
finalmente, al denostar e incitar con sus declaraciones a la homofobia y los crímenes de odio, obispos y pastores violan el principio de no- discriminación por motivo de raza, credo o preferencia sexual establecido en el artículo primero constitucional y contenido en el espíritu de la laicidad declarado en el artículo 40.
Por nuestra parte, en un espíritu incluyente y consecuente con los valores que animan nuestra fe:
declaramos nuestro compromiso firme por la construcción de una sociedad abierta, plural, democrática, pacífica;
invitamos a todas y todos los creyentes a renunciar a todo lenguaje de odio y discriminación y denunciar a quienes amparados en la impunidad que creen tener desde un privilegio eclesiástico, alimentan la mentira y el odio en una sociedad ya lacerada por múltiples violencias y discriminaciones
expresamos nuestra solidaridad con las personas y colectivos a favor de la diversidad sexual, nos sumamos en la defensa justa de sus derechos y en la construcción de una sociedad más humana y moralmente responsable y respetuosa;
hacemos un llamado a las autoridades federales y estatales, a los organismos autónomos de derechos humanos, a sancionar penalmente el comportamiento homofóbico de aquellos líderes católicos y evangélicos que en ello han incurrido y a brindar protección a la integridad física, psicológica y social de las personas y colectivos agraviados.
Finalmente, las iglesias, personas y organizaciones presentes, hacemos un llamado a los sectores religiosos conservadores a que respeten el Estado Laico, garante de nuestras libertades de conciencia, religiosa, sexual, de expresión y de cualquier otra, que permite que todo individuo pueda ejercer sin discriminación, ni presión o coacción su libertad y sus derechos humanos fundamentales.

Para adherirse a pronunciamiento, enviar nombre de organización o de persona a observatorioeclesial@gmail.com con el título “Adherir mi firma al pronunciamiento”.