Javier Corral: ¿Candidato presidencial? – InsurgentePress
Javier Corral, gobernador elector del PAN al gobierno de Chihuahua. Foto: Víctor Pichardo

Javier Corral: ¿Candidato presidencial?

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Ernesto Villanueva / InsurgentePress, Ciudad de México.- El triunfo de Javier Corral en las elecciones para gobernador de Chihuahua representó una sorpresa para muchos empezando por el impresentable gobernador, César Duarte, que- vista la diferencia de medidas adoptadas como otro Duarte, Javier, quien maniobró muchos antes de la jornada electoral para blindarse legalmente- intentó infructuosamente hacer reformas legales después que Javier ganara con una cómoda mayoría dejando muy atrás al abanderado del PRI. De igual forma logró movilizar a los indecisos para que salieran a votar, esa porción silenciosa que hizo público su hartazgo. La combinación de un mal gobernador y un buen candidato de oposición hizo posible no sólo la alternancia en Chihuahua desde los tiempos de Francisco Barrio en 1992, sino un cambio de 180 grados en las formas y el fondo de entender el ejercicio del poder público.

Con independencia de que Javier se lo haya planteado o no, ese hecho lo coloca por default en la lista de candidatos presidenciales del PAN. Lo hace además como una alternativa competitiva y con probabilidades reales de competir en serio por la presidencia de la República.

Esa eventual candidatura encuentra además un contexto nacional que le es favorable. El PRI vive una de sus peores crisis, reflejo de un gobierno que ha quedado marcado por la corrupción y la privación de la vida y/o desaparición de personas por acción u omisión. Esta impronta ha quedado firmemente arraigada en el imaginario colectivo de los mexicanos. Sea quien sea el candidato presidencial del PRI tendrá que navegar contracorriente donde el propio presidente de la República se convertirá en su peor pasivo electoral.

Por el lado del PRD, no habría que agregar mucho. No se ve que tenga posibilidad alguna de disputar la presidencia en serio. Vive una complicada circunstancia cuyos distintos caminos conducen al mismo destino: la marginalidad electoral.

Morena con Andrés Manuel López Obrador ha registrado un significativo crecimiento en muy poco tiempo. Buena parte de su membresía proviene del PRD y otra de sectores sociales que habían permanecido al margen de la participación política. Este hecho coloca a Andrés Manuel como el candidato a vencer, en esta ocasión que seguramente será la última para el polémico tabasqueño quien, pese a sus detractores como es entendible, sigue siendo una opción no sólo posible, sino probable para llegar a la presidencia de la República.

En el PAN, la estructura apoya a su joven dirigente Ricardo Anaya, aunque las simpatías de su base electoral están más ubicadas con Margarita Zavala como eventual candidata por exclusión, como beneficiaria de una porción apreciable del llamado voto útil para canalizar el descontento social con el gobierno de Peña Nieto.

Las ventajas competitivas de Javier Corral con sus hipotéticos competidores internos residen en al menos los siguientes elementos: a) Ha dado una lección de cómo ganar una elección en un campo minado con gobernador y presidente de la república priista; b) Es capaz no sólo de concitar la simpatía de la membresía de su propio partido, sino de grupos del PRD e incluso del PRI sin contar que un sector no menor de quienes no salen a votar lo hagan por la capacidad de Javier para conectar con la gente; c) A diferencia de Rafael Moreno Valle, por ejemplo,  quien arrastra consigo muchos negativos por su cuestionado gobierno, Javier carece de esa carga y, por el contrario, ha logrado perfilar una imagen de hombre progresista por abanderar distintas causas sociales y con una fama pública de persona con independencia de criterio, valores de gran peso en estos tiempos. Javier no ha dicho nada, pero está perfilado desde su posición de gobernador electo de Chihuahua como posible candidato presidencial con amplias posibilidades de ganar.

@evillanuevamx

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