Cabify llega a Mérida, Yucatán, y pronto se expandirá a otras cuatro ciudades del país

Cabify y su pésima comunicación institucional en el caso de Mara

194 0

Agencias / InsurgentePress, Ciudad de México.- La fatídica noticia no tardó en confirmarse ante los medios. Mara Fernanda Castilla había sido encontrada muerta el viernes 15 de septiembre después de haber desaparecido durante un trayecto en Cabify el 8 de septiembre. Todos los indicios apuntaban al propio conductor de la tecnológica, puesto que las cámaras de seguridad revelaban que si bien el trayecto había concluido a ojos de la aplicación, la chica nunca llegó a bajarse del vehículo.

Un día después de haber encontrado el cuerpo de la joven, la Fiscalía comunicó que tras el análisis forense se confirmó el hecho de que Mara Fernanda había fallecido por estrangulamiento y golpes severos tras sufrir abusos sexuales. Los últimos datos apuntan a que el chofer podría ser condenado a 85 años: 60 por el delito de feminicidio, 20 por violación y 5 más por privación ilegal de la libertad.

Inmediatamente, organizaciones contra el maltrato a la mujer bajo los lemas #YoSoyMara, #niunamas y #TodasSomosMara han organizaron una serie de protestas en Chiapas, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Nuevo León y Guadalajara. Las primeras de ellas celebradas durante el domingo 17 y el resto previstas para el lunes 18 con el objetivo de frenar toda una serie de asesinatos contra mujeres.

Hasta ahora Cabify, empresa original de España y competidora directa de Uber en algunas de sus geografías, había conseguido esquivar la cuestión de la seguridad en el uso de su aplicación. Al contrario que Uber que ha estado en el punto de mira en varias ocasiones por casos de abuso a usuarias, resueltos muchos de ellos en condenas de cárcel contra conductores por estas cuestiones, especialmente en México. La cuestión es que esta novedad para Cabify ha pasado factura a la compañía, que ha sido altamente criticada por algunos de sus comentarios y el trato de la información referente al fallecimiento de Mara Fernanda.

Las bases legales de Cabify explican que: “Cabify actúa en calidad de intermediario en nombre propio en la prestación de servicios de transporte al Usuario. Será responsabilidad exclusiva de los terceros transportistas o conductores la prestación de los servicios de transporte que sean contratados a través de la Aplicación y el Servicio desarrollado por Cabify. Cabify únicamente pone a disposición del Usuario una herramienta para reservar los servicios de transportes prestados por terceros transportistas. El Usuario exonera a Cabify de cualquier responsabilidad derivada del servicio de transporte prestado por los terceros transportistas. De igual forma, el Usuario libera de cualquier responsabilidad civil o penal a Cabify derivado del servicio prestado, ya que, como se menciona en el presente, el servicio es únicamente prestado por los terceros transportistas o conductores y no por Cabify, quien meramente se conduce como un intermediario”.

“El Usuario exonera a Cabify de cualquier responsabilidad derivada del servicio de transporte prestado por los terceros transportistas”.

Pero esto no es exclusiva de dicha plataforma, si revisamos las políticas de las demás App de transporte privado son todas iguales como Yaxi que indica: “YAXI” no se hace responsable de la información contenida en el sitio de Internet, incluidas las subpáginas, ni en la aplicación del mismo nombre, en el entendido de que es bajo el propio riesgo y responsabilidad del “USUARIO” el uso de la misma”.

“Es bajo el propio riesgo y responsabilidad del “USUARIO” el uso de la misma”.

En Uber es mucho más complicado que te responda la empresa o la aplicación: Uber
Usted acuerda que todo riesgo derivado de su uso de los servicios y cualquier servicio o bien solicitado en relación con aquellos será únicamente suyo, en la máxima medida permitida por la ley aplicable.

(…)

Uber no será responsable de daños indirectos, incidentales, especiales, ejemplares, punitivos o emergentes, incluidos el lucro cesante, la pérdida de datos, la lesión personal o el daño a la propiedad, ni de perjuicios relativos o en relación con, o de otro modo derivados de cualquier uso de los servicios, incluso aunque Uber haya sido advertido de la posibilidad de dichos daños.

(…)

“Usted podrá utilizar los servicios de Uber para solicitar y planificar servicios de transporte, bienes o logísticos con terceros proveedores, pero acepta que Uber no tiene responsabilidad alguna hacia usted en relación con cualquier servicio de transporte, bienes o logístico prestado a usted por terceros proveedores que no sea como se ha establecido expresamente en estas condiciones”.

“Acepta que Uber no tiene responsabilidad alguna hacia usted en relación con cualquier servicio de transporte, bienes o logístico prestado a usted por terceros proveedores que no sea como se ha establecido expresamente en estas condiciones”.

En Easy Taxi prácticamente cualquier problema es con el dueño de la unidad o el sitio de taxis asociado: “La calidad de los servicios de transporte solicitados a través del Sitio Web www.easytaxi.com/mx, los Sitios Web Asociados o de nuestra APLICACIÓN será responsabilidad única del CONDUCTOR, quien, en última instancia, será quien preste los servicios de transporte. EASY aceptará ninguna responsabilidad en relación con o derivada de los servicios de transporte prestados por el CONDUCTOR ni por ningún acto, acción, comportamiento, conducta o negligencia por parte del CONDUCTOR. Todas las reclamaciones sobre los servicios de transporte prestados por el CONDUCTOR se deberán remitir, por lo tanto, al Proveedor del Transporte (SITIO)”.

“EASY no aceptará ninguna responsabilidad en relación con o derivada de los servicios de transporte prestados por el CONDUCTOR ni por ningún acto, acción, comportamiento, conducta o negligencia por parte del CONDUCTOR”.

El problema con Cabify en su comunicación es que evaden cualquier responsabilidad respecto a lo que sus conductores puedan hacer. En este sentido, esta fue la primera respuesta que la tecnológica esgrimió para atender a las demandas públicas que se les amontonaban. Cientos de usuarios, a través de las redes sociales, solicitaron a Cabify que diese una respuesta ante las contradicciones que se presentaban en el caso.

Por un lado, en el primer comunicado oficial de la compañía ante los medios explicada que Cabify había mantenido comunicación con el socio que brindó el servicio, quien la noche del 9 de septiembre rindió su declaración de hechos de manera voluntaria ante el Ministerio Público”. Horas después, Cabify añadió que su colaboración con la Fiscalía se había completado incluyendo detalles sobre el viaje y otros datos adicionales que, por motivos de seguridad, no podían ser compartidos con los medios de comunicación. Pero no era suficiente, ya que el tono usado en las redes sociales por la compañía tenía todos los tintes de no asumir responsabilidad.

La opinión pública se les echó encima ante lo que parecía una primera defensa a la posición del conductor de la compañía por encima de lo sucedido. La primera respuesta de Cabify ante los medios fue que, en efecto, Mara había terminado su trayecto; lo cual alejaba a la compañía de las causas del asesinato. Pero no había pruebas para afirmar esta cuestión que, de hecho, se vio negada cuando las cámaras de seguridad revelaron que Mara no llegó a su destino. De hecho, algunos usuarios confirmaron que tras responderles sobre la desaparición de Mara, la posición de la tecnológica fue la de afirmar que la joven había llegado a su destino.

A la lista de desatinos se sumó la cuestión de que Cabify, según su comunicado, verifica la identidad de sus conductores para mejorar la seguridad de la compañía, además de realizar exámenes de tóxicos y antecedentes. La realidad es que el conductor acusado de asesinato tenía malos antecedentes como conductor en Uber y las direcciones entregadas a Cabify para su identificación eran falsas.

Aunado a esto la compañía mostró su inconformidad ante la suspensión de licencia impuesta por el gobierno de Puebla; cuestionó si la medida acabará con la violencia en la entidad. Teniendo otro desatino en su comunicación institucional en donde ahora la fiscalia de puebla sacó todos los trapitos al sol del conductor de cabify.

Ricardo Alexis Díaz fue detenido por robo de combustible, pero salió libre ya que es un delito no grave, indicó en una coferencia de prensa el fiscal de Puebla, Víctor Carrancá.

“Había sido detenido transportando hidrocarburo, fue detenido, puesto a disposición de la Procuraduría General de la República en su momento, este delito no es un delito grave que merezca prisión preventiva, él salió bajo las medidas cautelares que le puso el juez federal, es el antecedente que tenemos”, comentó.

El fiscal dijo que Cabify pudo haber consultado los antecedentes del conductor, pero no encontraron registro debido a que no existe una sentencia.

“Las empresas piden constancia de que no tienen antecedentes, pero de acuerdo con la ley no ha sido juzgado ni culpable, no se registra como antecedente (…) la empresa sí pudo haber solicitado la información de si (el conductor) tenía antecedentes, salió que no los tiene cuando en realidad sí está vinculado con alguna conducta ilícita”, indicó.

Exhortó a las empresas a investigar más allá a los empleados y a las autoridades a aportar más información que les pueda ayudar. Otra piedra que fue lanzada a Cabify indicando que no han hecho lo suficiente para conocer todos los antecedentes penales.

Pero la historia no termina ahí, ante la desesperación de que en las redes sociales el calor iba de mal en peor para la empresa entró al quite el director de Cabify México, Alejandro Sisniega, aseverando que antes de laborar para ellos, Ricardo Alexis fue chofer de Uber en Juárez.

Uber respondió a esta versión y declararon que el joven Ricardo Alexis no trabajó en Juárez, sino que estuvo en Puebla todo el tiempo en donde laboró un corto tiempo. Además Uber notificó que desactivaron a Ricardo Alexis en mayo del 2017 por incurrir “en comportamientos que van en contra de los protocolos de seguridad para los usuarios y la propia aplicación”.

Al final Uber externó condolencias y pidieron “todo el peso de la ley” por el asesinato de Mara. Y los usuarios respondieron con #FueraCabifyDeMexico y #NiUnViajeMasACabify. Una mala estrategia de comunicación sobre un grave suceso que ha pillado por sorpresa a Cabify y demuestra su incapacidad ante una crísis.